Ciudad de México. El desarrollo de librerías en todo el territorio nacional será uno de los tres ejes fundamentales de la gestión de Carlos Anaya al frente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) para el periodo 2016-2018, cargo que asumió en marzo.
Así lo afirmó el editor al término de la ceremonia de premiación del quinto Concurso de vitrinas y exhibición de libros infantiles y juveniles, efectuada la noche del miércoles en la Librería María Félix de Educal, en la Cineteca Nacional.
En entrevista con La Jornada, explicó que una de sus principales encomiendas será pugnar por el reconocimiento de la lectura y el libro como elementos estratégicos para el desarrollo del país, y como parte de ello la creación de librerías.
“He insistido en estos tres meses en la necesidad de tener librerías, de que se construyan. Tenemos que revertir el proceso de su desaparición. No hay ninguna otra manera de que podamos desarrollar cultura escrita, difundirla, si no es a través de ellas. Lo demás, si es por internet, de manera digital, qué bueno, ayuda, pero hay que construir librerías. Son el canal natural de venta del libro”, dijo.
Afirmó que alrededor del 90 por ciento de los municipios del país (2 mil 456, según el Inegi) carece de librerías y que en México, de acuerdo con registros
de la Caniem, existen mil 250 puntos de venta de libros, aunque de éstos solo 450 son librerías y los restantes van desde pequeñas tiendas de conveniencia hasta grandes tiendas departamentales.
Sobre el Concurso de Vitrinas, que este año correspondió a la Líbrería María Félix, Carlos Anaya precisó que la idea es incentivar a los trabajadores de esos espacios a fomentar el interés y el gusto por los libros entre los diferentes tipos de público.
“Uno de los puntos débiles, frágiles, son no sólo las librerías, sino los trabajadores de las mismas. Para nosotros, estos, con mucho respeto lo que voy a decir, no son los de una zapatería; son personas que tienen una formación cultural, prescriptores que van a sugerir a un lector el camino para encontrar el libro que le puede gustar”, resaltó.
“Eso es un gran trabajo, eso significa profesionalizar a los empleados de una librería. Y lo que intenta este premio es incentivar esa creatividad y este trabajo colectivo para imaginar cómo acercar los libros a más gente, porque hoy tenemos claro que es más fácil que entre una librería y una tienda de videojuegos los jóvenes se vayan a la segunda”.





