Juan Carlos Miranda
Ciudad de México. El robo de autos en el país, y sobre todo el robo con violencia, muestran una “preocupante tendencia a la alza” y actualmente el número de incidentes se encuentra en su mayor nivel de la última década, informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
En los primeros tres meses del año en el país se registraron 21 mil 135 incidentes, un 33.2 por ciento más que las 15 mil 862 unidades robadas en el mismo periodo de 2016.
El número de automóviles robados en el primer trimestre de este año ha sido el más alto por lo menos de 2006, cuando se registraron 10 mil 405 casos, de acuerdo con los datos de la Asociación.
El año en el que se habían registrado más robos en la última década durante el primer trimestre era 2011, cuando hubo 21 mil 22 robos.
El modelo Tsuru de la armadora japonesa Nissan, sigue siendo por mucho el auto más robado del país con 9 mil 154 incidentes en el último año, frente a los 3 mil 85 que registra el segundo lugar en la lista, la Pick Up también de Nissan.
Para el el presidente de la AMIS, Recaredo Arias, el aumento en los robos de autos obedece a que el año pasado hubo cambios de gobierno en por lo menos 9 estados del país y consideró que desde el inicio de los periodos electorales se vio distraída la acción de las policías.
“Algunos gobiernos respondieron rápido pero otros no están haciendo un combate eficaz ante a los robos”, señaló el dirigente.
Señaló que la mayoría de los robos ocurren cuando las personas están paradas en los cruceros y son despojadas de sus vehículos, aunque los casos más delicados ocurren cuando el conductor es obligado a sacar dinero de varios cajeros automáticos antes de ser abandonado sin su auto.
Los municipios de Ecatepec, Tlalnepantla, Naucalpan y Nezahualcóyotl en el estado de México y Guadalajara y Zapopan en el estado de Jalisco figuran a la cabeza en la lista de los lugares más peligrosos para los automovilistas por su número de robos con violencia.
Las cifras de la AMIS indican que a nivel nacional más del 80 por ciento de los robos con violencia ocurren en nueve entidades federativas: estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Veracruz, Sinaloa, Puebla, Tamaulipas, Michoacán y Nuevo León.





