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Daca. Estados Unidos quiere que Birmania acoja a cientos de miles de rohinyás en sus pueblos de origen en el estado de Rakáin, del que salieron hacia Bangladesh debido a violencias y enfrentamientos, indicó este sábado un alto responsable estadunidense en Daca.
Simon Henshaw, asesor de la Secretaría de Estado, que visitó campos de refugiados en el sureste de Bangladesh, dijo que Birmania también debe castigar a quienes cometieron las atrocidades en Rakáin que provocaron ese éxodo.
“Ante todo, es la responsabilidad (de Birmania) que la seguridad y la estabilidad retornen al estado de Rakáin. En segundo lugar, es su responsabilidad investigar sobre los informes de las atrocidades perpetradas”, dijo a la prensa Henshaw en Daca, y abogó por que “se permita” a los rohinyás “retornar a su tierra”.
Más de 600 mil rohinyás se han refugiado en el vecino Bangladesh desde que comenzó en agosto una operación militar birmana, que la ONU considera una “limpieza étnica”.
Las autoridades birmanas rechazan las acusaciones, argumentando que su único objetivo es erradicar la rebelión musulmana del Ejército de Salvación Rohinyá de Arakán (ARSA).
Los rohinyás representan la mayor población apátrida del mundo desde que la junta militar les retiró la nacionalidad birmana en 1982.
No disponen de documentos de identidad, no pueden contraer matrimonio o viajar sin autorización, y tampoco tienen acceso al mercado laboral ni a los servicios públicos, como escuelas y hospitales.





