Juan Pablo Duch
Desde el crucero portamisiles Variag, barco insignia de la Flota del Pacífico de la Armada rusa, el titular del Kremlin, Vladimir Putin, advirtió este miércoles que “será simétrica” la respuesta de Rusia a cualquier país que confisque un buque mercante ruso y ose vender su carga, calificando esto de simple “piratería y saqueo”.
Putin hizo este aviso al encabezar la fase final de unas maniobras navales cerca de Vladivostok, como parte de una gira de trabajo por Siberia y el Lejano Oriente ruso. Tras escuchar un informe del comandante de la Flota del Pacífico, almirante Viktor Liina, el mandatario se refirió a una reciente decisión de la Unión Europea respecto a lo que Bruselas llama “flota fantasma” rusa que, sostiene, se usa para transportar petróleo, cereales y otros productos, eludiendo las sanciones impuestas a Moscú.
“Algunos gobiernos, en violación del derecho marítimo internacional, buscan limitar el movimiento de los buques de nuestros operadores económicos, quiero enfatizarlo, civiles. Recientemente se les ocurrió la idea de requisar los buques y vender los bienes robados, lo cual no es otra cosa que simple piratería y saqueo”, afirmó.
Agregó: “Si esta práctica empieza a extenderse, nos veremos obligados a responder de modo simétrico. Y lo haremos no necesariamente en aquellas aguas donde se planean incursiones contra nuestros barcos, sino ahí donde lo consideremos necesario y oportuno, en cualquier lugar, incluyendo la zona de responsabilidad de la Flota del Pacífico”.
Putin condenó, una vez más, que la Organización del Tratado del Atlántico Norte, intente “penetrar” en la región de Asia y el Pacífico, lo cual aumenta el potencial de conflicto ahí. “Instalan y tienen previsto emplazar nuevos sistemas de armamento, lo que genera amenazas a la seguridad de nuestro país”, denunció.
El presidente ruso se mostró satisfecho con las maniobras navales de la Flota del Pacífico al decir que “son necesarias tanto para mantener la preparación combativa de los buques de guerra como para proteger los intereses de nuestro país y su seguridad”.
Ataque contra Novorossisk
Ucrania lanzó, la madrugada de este miércoles, cientos de drones contra Novorossisk, puerto del mar Negro, ataque que causó la muerte de al menos tres personas y dejó decenas de heridos, informó el gobernador de Krasnodar, Veniamin Kondratiev.
De su lado, el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, afirmó que el objetivo de la misión era la base naval de Rusia en Novorossisk, a 300 kilómetros del frente, y consiguió dañar las posiciones de defensa antiaérea rusas, los muelles y la infraestructura del puerto marítimo, entre otras, los almacenes de la Compañía Unificada de Cereales, que suspendió actividades.
Zelensky, en un mensaje en sus redes sociales, elogió la “operación única” que llevó a cabo su ejército contra lo que denominó “el último bastión de la Flota del mar Negro” y celebró que drones reactivos Palianitsia, misiles Neptuno y aparatos no tripulados marítimos “impactaron con precisión en los objetivos indicados”.
El Estado Mayor del ejército, en un comunicado, añadió que “cuatro buques de guerra rusos sufrieron daños: dos fragatas, un barco portamisiles y un guardacostas”.
Horas más tarde, el mandatario ucranio dio a conocer que, en el primer semestre de este año, su ejército “logró liberar 745 kilómetros cuadrados de territorio. De este modo, 26 localidades en Dnipropetrovsk, Jersón y Zaporiyia vuelven a estar bajo control de Ucrania”, anotó.
Cambio en la información
Desde el pasado lunes, tras pedir a los medios de comunicación que no pongan el acento en los misiles que no se pudo derribar, para no generar pesimismo entre la gente, la fuerza aérea de Ucrania, a cargo de proporcionar todos los días el reporte de proyectiles lanzados por Rusia durante la madrugada, dejó de facilitar el número de artefactos no interceptados.
Según datos oficiales publicados, el pasado mes de julio, Rusia disparó contra Kiev y otras ciudades de Ucrania poco más de 450 misiles de diferente tipo, de ellos, casi 200 proyectiles siguieron una trayectoria de vuelo balística.
Rusia y Ucrania, al intercambiar golpes cada vez más cruentos contra la retaguardia del enemigo, incrementan a diario los “daños colaterales” de sus ataques; para decirlo sin eufemismos, el saldo de víctimas indefensas entre la población civil de ambos países.





