De los 90 mil kilómetros cuadrados de la Sonda de Campeche se liberarán 10 mil para la pesca, se prevé que con ello se generarán 10 mil empleos y un crecimiento en la captura de camarón y de especies de escama, informó el secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), José Calzada Rovirosa.
Explicó que la ampliación para la pesca forma parte del paquete de medidas que anunció el presidente Enrique Peña para reorientar la actividad productiva en Tabasco y Campeche. “En ambas entidades se espera impulsar la producción pesquera y agropecuaria ya que se registra una afectación económica por la baja del precio del petróleo.
Con dicho programa, expuso el titular de Sagarpa a través de un comunicado, se abre una nueva etapa en la pesca para ambas entidades, y “una porción de Tamaulipas, lo que tendrá un impacto en la producción nacional”.
Para pescadores de Campeche de la Coalición Democrática de Organizaciones Urbanas y Campesinas, el anuncio presidencial “es poco para paliar la crisis económica”, y consideraron que antes de iniciar las actividades de captura en la zona debe hacerse un estudio minucioso del nivel de contaminación de la zona y tener la certeza de que “chatarra de las instalaciones de Pemex” no afectará las redes de las embarcaciones.
Guillermo Hernández, dirigente de la organización en la entidad, comentó que si bien es un paso para la recuperación de una actividad sustancial para cientos de familias, la autorización de pesca debe ampliarse y evitar que el beneficio se quede entre “los grandes armadores y los exportadores de camarón”.
También propuso que dicho programa verifique que los lancheros tengan sus permisos correspondientes y obtengan los beneficiaros directos del apoyo del diésel y gasolina para las embarcaciones para evitar que sean acaparados por unos cuantos.
La captura de camarón es la pesquería más redituable de la Sonda de Campeche, la cual inició a finales de la década de los años 40 del siglo pasado. Con la expansión de la explotación petrolera, las capturas de camarón fueron disminuyendo, los pescadores atribuyeron ello a la contaminación por la actividad extractiva del llamado oro negro.
En el primer quinquenio de la década anterior, el Instituto Nacional de Pesca advirtió habría que cuidar la relación armónica entre la pesquería artesanal e industrial. “La industria camaronera está en grave crisis por la sobre capitalización de la planta industrial, una flota sobredimensionada y la disminución en la abundancia de las poblaciones”. Al inicio de la actual década, expuso que por la sobrexplotación del camarón rosado y blanco, ambas especies estaban al límite de su capacidad de producción biológica, “sólo una administración cuidadosa podrá permitir la continuación de la actividad pesquera sobre esas especies”.





