Emir Olivares Alonso
Ciudad de México. La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París tendrá repercusiones globales en la lucha contra la mitigación del calentamiento global, pero al mismo tiempo perjudicará a ese país, pues lo aislará del mundo y muchos otros cubrirán los huecos tecnológicos y de liderazgo que dejará.
Así lo señalaron especialistas universitarios en materia de cambio climático, quienes agregaron que al ser dependiente en más de 80 por ciento de la economía estadunidense, México será uno de los principales afectados por la decisión del presiente Donald Trump de retirar a su país de ese acuerdo internacional.
En conferencia de medios realizada esta mañana, Carlos Gay, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático; y Fausto Quintana, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, ambos de la UNAM, señalaron que si México no apuesta por cumplir ya el compromiso de invertir al menos uno por ciento su PIB en investigación, ciencia y tecnología, en los próximos años tendrá que destinar entre 5 y 6 por ciento del PIB a mitigar los efectos el calentamiento global.
El Acuerdo de París, aseveró Gay, se hizo a la medida de los requerimientos de Estados Unidos, a fin de que no hubiera inconvenientes para que el Congreso de esa nación lo aprobara. Por lo que en el ámbito internacional “es una barbaridad” su salida, aunque no sorprende por las posiciones manifestadas por Trump.
En ese sentido, ambos académicos universitarios manifestaron su preocupación ante la inminente reducción de presupuesto que el gobierno del republicano hará al a investigación en cambio climático y a las agencias científicas que se dedicaban a la atención de ese problema global.
Recordaron que Estados Unidos tiene entre 15 y 16 por ciento de las emisiones de gases efecto invernadero a escala mundial, por lo que al salir del Acuerdo de París, el resto de los países deberán hacer esfuerzos para contrarrestar tanto sus propias emisiones como las que no controlarán los estadunidenses.
Indicaron que una posible ventaja de la decisión de Trump será que países como China, los europeos o Rusia, asuman un mayor liderazgo en la lucha contra el cambio climático y cubran los huecos que dejará el vecino del norte.
Otro elemento será que ese país se podría aislar en términos tecnológicos, pues Trump está apostando por la energía producto de hidrocarburos, cuando en el futuro la base serán las sustentables, y se requerirá de investigación y desarrollos para ello, lo que ya están aprovechado el resto de las naciones.
Aunque aclararon que el Acuerdo de París tampoco es el máximo convenio internacional para mitigar el cambio climático, pues de cumplirse a cabalidad el promedio de la temperatura en el planeta se incrementaría entre 2 y 3 grados, en al final del siglo, cuando lo máximo considerable es 1.5 grados.
Con la salida de Estados Unidos y de no hacer algo para contrarrestarlo, la temperatura global podría elevarse hasta en 4 grados para las próximas ocho décadas.
Hoy en día, explicó Gay, la temperatura del planeta en promedio es de 14.3 o 14.4 grados centígrados, que está un punto por arriba de la que se tenía antes de la era de la industrialización. Pero, dijo, hay regiones globales en donde el incremento del a temperatura ha sido de hasta tres grados en comparación con el pasado, por lo que rebasar tres grados para los siguientes años “sería un desastre”.





