Ciudad de México. La Secretaría de la Función Pública (SFP) anunció que impuso nuevas sanciones a dos funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) por el caso del socavón en el Paso Exprés de la carretera México-Cuernavaca.
En un comunicado, el organismo indicó que las sanciones en contra de los servidores públicos obedecen a “diversas irregularidades administrativas en la ejecución de los contratos de la obra, y consisten en la suspensión del empleo, cargo o comisión por el periodo de un año, para un residente de obra, a quien se le impusieron dos suspensiones por el periodo señalado, y para el encargado de la residencia general”.
Los funcionarios sancionados son Josué Robles Rodríguez, residente de la obra del Paso Exprés, y Eduardo Saavedra Mota, residente general de la misma.
La SFP recordó que con estas sanciones, ya suman 23 procedimientos administrativos en los que se ha castigado a un total de nueve servidores públicos.
Fuentes cercanas al caso indicaron que el principal origen de las irregularidades en el Paso Exprés es que las obras iniciaron sin que hubiera antes un proyecto ejecutivo de las mismas, por lo que ni siquiera se tenía registro de que en los 14 kilómetros de la autopista había un total de 13 tuberías de drenaje.
De igual forma, señalaron que no fue posible fincarle responsabilidades administrativas al titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, ni a otros altos funcionarios, debido a que no se comprobó que tuvieran conocimiento de los reportes que alertaban sobre los riesgos de que alguna de las mencionadas tuberías pudiera reventar y dañar el resto de la infraestructura vial.
En ese mismo sentido, no se sancionó a tres empresas que participaron en la elaboración del Paso Exprés, debido a que comprobaron haberle advertido a tiempo a funcionarios de la SCT que era necesario realizar algunas obras para evitar un colapso de las tuberías de drenaje y por lo tanto un posible reblandecimiento de la tierra.
Una de las compañías sugirió construir una especie de reforzamiento externo para las tuberías, mientras que otra consideró que otra estimó que era más viable “encamisar” los conductos, es decir, reforzarlos por dentro con otro tubo. Sin embargo, ambas propuestas fueron rechazadas por la SCT, cuyos responsables de obra ordenaron seguir la construcción tal como estaba planeado.





