Ciudad de México. El gobierno federal busca revertir el desgaste en la relación bilateral con Estados Unidos, ocasionado por el proceso electoral en el vecino del norte y los señalamientos “injustos y ofensivos” del candidato Donald Trump, expuso ante senadores el subsecretario para América del Norte, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Paulo Carreño King.
Durante una reunión con integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el funcionario expuso que es una nueva estrategia para destacar las contribuciones de los mexicanos en Estados Unidos, que han sido puestas a debate en la contienda electoral por la presidencia de ese país.
Luego, en entrevista, dijo desconocer quién pagó los costos de traslado de Trump, durante su visita a México, información que senadores del PRD han exigido se haga pública.
Durante su encuentro con los senadores, que sólo fue público al inicio y a puerta cerrada para dar respuesta a los cuestionamientos de los senadores, el subsecretario Carreño King explicó que es necesario hacer notar las aportaciones culturales, sociales y académicas de la comunidad mexicana ahora que han sido puestas en debate en el proceso electoral norteamericano, donde ha habido señalamientos injustos, fuera de contexto y ofensivos “que nos han lastimado a todos”.
Agregó que lamentablemente en Estados Unidos sí hay duda sobre esta contribución, por eso la necesidad de diseñar esta estrategia.
Tal situación, insistió, “nos obligan a redoblar los esfuerzos que estamos haciendo para que tenga efectos de largo plazo y permanentes, es decir, que trascienda el proceso electoral en Estados Unidos, pero también el mexicano de 2018”.
Se trata de construir una plataforma de comunicación que contribuya a mejorar sustancialmente y entender la relación bilateral y todos los elementos que la conforman, precisó.
Antes, la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que es momento de hacer a un lado divisiones políticas para proteger a migrantes mexicanos ante el discurso de odio en EU.
“Sea cual sea el escenario electoral de 8 de noviembre, hay que recordar que el discurso de odio no será nada más el día de la elección, sino que puede quedarse y puede permear en distintas esferas de la sociedad norteamericana”, advirtió.
Queremos cambiar la percepción negativa de nuestro país, pero no sólo por la imagen, sino por las personas, por aquéllos que se quedan a sufrir las consecuencias del discurso del odio y de la xenofobia y “hoy tenemos la posibilidad de demostrar que México cuenta, que es un factor de poder y de incidencia sobre todo en estados muy importantes de la Unión Americana”, insistió.





