En un desplegado a los medios de comunicación y público en general, los ex propietarios de la estancia Santa Sofía se deslindaron del maltrato cometido contra adultos mayores en ese asilo.
Aseguraron que desde 2019 cedieron sus partes sociales de dicha sociedad, quedando completamente separados de la misma, lo cual quedó debidamente asentado ante notario.
Esto luego de que se dieran a conocer los abusos cometidos en la estancia para adultos mayores y algunos medios de comunicación difundieron que Javier Armando Cedillo Rodríguez y Consuelo Elena Pérez Rivas, eran “dueños” del lugar, o “médicos encargados de este lugar” y que permitieron esos “actos crueles mientras se llenaban los bolsillos”.
Refirieron que, tras ello, recibieron amenazas de personas desconocidas mediante llamadas a sus números telefónicos.
Denunciaron que “las notas periodísticas publicadas mediante las redes sociales y cualquier otro medio, fueron emitidas sin antes verificar la veracidad de estas, por lo cual, si los hechos que narran y fueron videograbados, acontecieron en el año 2023, los suscritos ya no formábamos parte de dicha sociedad y no tuvimos absolutamente nada que ver con las agresiones a los adultos mayores que citan ocurrieron en la estancia Santa Sofía”.






