San Cristóbal de Las Casas. Los asistentes al encuentro denominado Unidos por la Defensa de la Vida y el Territorio, en el que participaron mujeres, hombres, niñas, niños, ancianas, ancianos, jóvenes y autoridades comunitarias de México y Guatemala, expresaron su “rechazo total a los megaproyectos que responden a los intereses de los ricos que buscan despojarnos de nuestros territorios con su riqueza natural, hídrica, mineral, cultural e histórica”.
En su conclusiones, acordaron organizarse y coordinarse “para defender nuestros derechos individuales y colectivos respetando los procesos de resistencia que vivimos los pueblos indígenas” de ambos países.
“Como pueblos originarios, reconocemos que las nuevas formas de dominación, despojo y represión son continuidad del colonialismo que han pretendido imponer desde muchos años atrás, por lo que en este encuentro reafirmamos que la solidaridad fortalece las luchas comunes y nos permite seguir construyendo un mundo en paz con justicia, igualdad y dignidad”, manifestaron en un pronunciamiento..
Afirmaron que “este sistema capitalista neoliberal amenaza la vida de toda la humanidad no sólo de las comunidades en las que se pretenden construir los megaproyectos”, por lo que se declararon “como legítimos defensores y defensoras de la madre tierra y acordamos”.
Exigieron a las autoridades competentes de México y Guatemala “información clara, completa y oportuna sobre los proyectos de inversión, extractivistas, hídricos, mineros y de monocultivos, que se planean construir en nuestras tierras y territorios, que ponen en riesgo la seguridad alimentaria y el derecho a la vida generando desequilibrio en nuestra vida comunitaria”.
Como parte de las conclusiones también acordaron “hacer uso de las estrategias y herramientas jurídicas, políticas y de defensa social para expresar nuestro rechazo total a los megaproyectos” que afectan sus comunidades y pueblos.
Durante el encuentro de dos días realizado en la comunidad de Amparo Agua Tinta, municipio de Las Margaritas, colindante con Guatemala, las y los asistentes, expresaron su preocupación por las “amenazas que impulsan los gobiernos contra el derecho a la vida, a la tierra y el territorio; el derecho de las mujeres en la toma de decisiones y el derecho de los pueblos indígenas”.
Señalaron que los dos días de la reunión analizaron, compartieron e intercambiaron experiencias en torno a lo que están como pueblos originarios, “proponiendo alternativas, en armonía con nuestras prácticas culturales, como cuidadoras y defensoras de la madre tierra”.
Las mujeres participantes en la reunión “dieron testimonio del impacto de estos proyectos para nuestras familias y comunidades; por ejemplo con la construcción de presas y represas, se altera y contamina el agua de nuestros ríos y manantiales que usamos para preparar alimentos, beber, regar nuestras plantas, alimentar a nuestros animales, el aseo personal, la limpieza de nuestras casas y muchas otras necesidades básicas diarias”.





