Javier Salinas Cesáreo, corresponsal

Texcoco, Méx. Durante la Jornada Mundial de Vanguardia Científica, en la que participaron investigadores de unos 20 países, se expuso que la seguridad alimentaria constituye uno de los mayores retos en México y el mundo, porque la pobreza va en aumento, advirtieron rectores e investigadores de instituciones de educación superior, tras señalar que sólo en México, de 2004 a 2014, se reportaron 90 mil 357 defunciones por deficiencias nutricionales.

Durante la sesión de la séptima Jornada Mundial, denominada “Ciencias de la Vida del Siglo XXI”, efectuada en la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh), se abordaron temas como nutrición, salud, ecología y economía política.

El rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Salvador Vega y León, destacó que en 2010, alrededor de 28 millones de personas no tuvieron acceso a una alimentación adecuada, mientras que en 2014 la población en pobreza extrema ascendió a 11.4 millones de personas, pese a que México ocupa el lugar número 12, de entre 194 naciones, en la producción y exportación de alimentos, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Vega y León destacó que la superficie agrícola sembrada en el país, “se ha mantenido relativamente constante en los últimos 25 años en alrededor de 20 millones de hectáreas”; para 2014, apenas creció a 22.2 millones de hectáreas”.

Agregó: “el Siglo XXI ha traído desafíos profundos y sin precedentes. Si se quiere sobrevivir a la actual crisis social y ambiental, una nueva forma de pensar y una nueva economía son urgentemente necesarias”.

Criticó también que “el reino del lucro y el crecimiento económico”, que caracteriza al capitalismo neoliberal, sea la causa principal de la “presente entropía social y ambiental.

“Frente a este sistema, las certificaciones de cada sector productivo podrían inspirar la creación de una economía social, solidaria y sostenible en la que el lucro y el crecimiento económico se subordinen a aspiraciones humanas y ecológicas”.

Aparte, el rector de la UACh, José Sergio Barrales Domínguez, sostuvo que la pobreza alimentaria va en aumento en el país y eso debe ser motivo de alerta. “Hay una gran dependencia alimentaria en México. Por ejemplo: hasta el 80 por ciento de arroz que consumimos en el país lo importamos, y un 40 o 50 por ciento del maíz y hasta frijol hemos ya importado”.

Destacó que la soberanía alimentaria garantiza la libertad de los pueblos, y ésta a su vez les permite ejercer su derecho universal a decidir qué, cuándo y cuánto comer, de acuerdo con su bagaje cultural y medio ambiente generado en torno a su alimentación.

Cuestionó además que grandes extensiones de tierra se entreguen a empresas trasnacionales que han venido a establecer sus maquiladoras al país. Un ejemplo, dijo, es la empresa Audi en Puebla.

El coordinador de asesores de la Sagarpa, Flavio Díaz Mirón, sostuvo que México ocupa actualmente el lugar 12 en la producción de alimentos y, “en pocos años, seremos de los 10 primeros. Este año vamos a llegar a romper la barrera de exportar los 30 mil millones de dólares en productos del campo”.

Planteó que el objetivo del gobierno federal es que el beneficio de la producción de alimentos en México llegue a “todas las esferas, no sólo a los grandes agroindustriales”, y aseguró que para ello se impulsa la mecanización de instrumentos en el campo y modernizar el riego.

En tanto, el doctor de la UNAM, Alfredo Jalife-Rahme, ofreció su ponencia “Las Guerras Globales del Agua”, donde expuso que así como el Siglo XX significó la época de las guerras del petróleo y el gas, que forman parte de los juegos geoestratégicos de las superpotencias, el Siglo XXI se orienta a las guerras globales por el agua.

El magno negocio del Siglo XXI, dijo, es el agua, negocio que representa a nivel global la suma de por lo menos 500 mil millones de dólares.

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