Laura Gómez Flores
Ciudad de México. La Secretaría de Movilidad informó que a más tardar este viernes dará a conocer el ajuste a la tarifa del servicio concesionado, informaron integrantes de Transportistas Unidos de la Ciudad de México por una Tarifa Justa y Digna, quienes advirtieron que de “no contar con una respuesta afirmativa iniciarán una jornada de manifestaciones y protestas”.
En conferencia de prensa frente a las oficinas de la dependencia, ubicadas en Álvaro Obregón 269, colonia Roma, Nicolás Vázquez Figueroa, informó que su demanda de incremento “la bajamos a tres pesos para microbuses, vagonetas y corredores viales; así como 10 pesos en el kilómetro recorrido que se paga a los socios de las seis líneas de Metrobús”.
Se trata de lograr un acuerdo que ayude a continuar con la prestación del servicio, pues el alza en los combustibles e insumos ha provocado que alrededor de mil 500 unidades de transporte, principalmente en las zonas poniente, oriente y centro hayan dejado de operar, porque sus propietarios no tienen recursos para hacer frente a los costos de operación, señaló.
La empresa Corredor Oriente Poniente (Copsa), que opera en la línea 2 del Metrobús, por ejemplo, ya ha parado 10 de sus autobuses por unos días y puede ampliar esta medida, de no lograrse un aumento al pago por kilómetro recorrido, que no tiene ningún impacto en el precio del pasaje, y una homologación en todas las líneas, pues existe una diferencia de 8 pesos respecto de lo que se paga en Insurgentes.
Ante más de 300 concesionarios, que forman parte de las 52 organizaciones de la asociación, con un parque de más de 10 mil unidades -una tercera parte del total-, algunos de los cuales acudieron con sus vehículos, confiaron en la sensibilidad del titular de la Semovi, Héctor Serrano, de que se ajuste la tarifa, después de tres años y poder hacer frente al llamado “gasolinazo”.
Desde 1995, se han presentado cada año los estudios correspondientes que soportan nuestra demanda de actualización de la tarifa, sin éxito, pues únicamente se han otorgado cinco aumentos, mientras los insumos suben de manera constante, lo cual ha derivado en un rezago en la materia y el riesgo de que varios compañeros pierdan los autobuses que adquirieron, porque no pueden pagarlos.
Hoy, afirmó, la sustitución de 14 mil microbuses como se ha comprometido el gobierno capitalino es imposible, porque no se cuenta con una tarifa real, sino política bajo el argumento de no afectar la economía de la gente, lo cual ha derivado en unidades viejas y en mal estado, donde “invertirles para que estén mejor, sale más caro, pero tampoco podemos cambiarlas, porque no hay dinero”.
La ciudad de México tiene la tarifa más baja de todo el país. Tan sólo en el estado de México, la mínima es de 10 pesos para los primeros cinco kilómetros y veinticinco centavos por cada kilómetro adicional, mientras los micros y vagonetas cobran 4 pesos por una distancia de hasta 5 kilómetros; 4.50 de 5 a 12 kilómetros y de 5.50 para más de 12 kilómetros.
Mientras, en autobuses el costo es de 5 pesos hasta 5 kilómetros y 6 pesos para más de 5 kilómetros; y en corredores viales, como Reforma, Periférico o Revolución, el costo es de 5.50 para el servicio ordinario y de 6 pesos para el servicio ejecutivo.
Comentó que se han realizado varias reuniones con el titular de la Semovi, sin llegar a un acuerdo, pero “se ha filtrado que algunos representantes estarían satisfechos con un alza de 1.50 pesos en micros, vagonetas y corredores viales más algunos incentivos fiscales, lo que resulta insuficiente y rechazamos, pues los incentivos o condonaciones fiscales no pueden sustituir nuestra demanda de alza de 3 pesos”.
Por ello, confiamos en que este 31 de marzo, como planteó el funcionario haya una respuesta a nuestra demanda, pues hemos soportado los incrementos en los insumos para la prestación del servicio, los últimos cuatro años y de los combustibles, puntualizó.





