Fernando Camacho y Andrea Becerril
Los senadores de Morena y los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) lanzaron este sábado un comunicado conjunto para respaldar el llamado “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en materia electoral, unas horas después de que los diálogos entre los tres institutos políticos en la Secretaría de Gobernación registraron avances para apoyar dicha iniciativa.
En el documento, con fecha del 13 de marzo, los senadores firmantes manifestaron su apoyo “total e incondicional” al “Plan B” y subrayaron que Sheinbaum “ha sido contundente: el objetivo del nuevo proyecto de reforma constitucional es terminar con los privilegios que durante años han encarecido innecesariamente nuestro sistema político y destinar esos recursos, a través de programas sociales, al bienestar de la población”.
De igual forma, recalcaron que “este planteamiento forma parte de los principios que han guiado al actual gobierno desde su inicio: la austeridad republicana; la convicción de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre; y la certeza democrática de que con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.
Los senadores de las tres bancadas puntualizaron que “durante décadas, el aparato gubernamental federal, estatal y municipal ha operado con costos elevados que deben revisarse con responsabilidad. La democracia no se fortalece con estructuras costosas ni con privilegios, sino con instituciones eficientes que respondan a las necesidades de la población”.
De igual forma, señalaron que la propuesta de la mandataria “no vulnera el federalismo ni invade la autonomía de los estados. Por el contrario, los recursos que se logren ahorrar permanecerán en las entidades federativas y serán destinados a obra pública, infraestructura y proyectos que beneficien directamente a la población, con instituciones modernas, eficientes y austeras. El principio es simple: menos privilegios burocráticos y más inversión en la gente”.
Según los legisladores de mayoría, “la democracia verdadera se fortalece cuando el poder público se pone al servicio del pueblo. Con ese propósito, el Plan B fortalece la participación directa de la ciudadanía, a través de la revocación de mandato y la ampliación de la consulta popular a temas electorales. Ese es el sentido de esta reforma: una democracia más austera, más cercana a la gente y una justa redistribución de los recursos públicos”.





