Andrea Becerril y Víctor Ballinas
Ciudad de México. Por más de dos horas, la Ley de Seguridad Interior se discutió en un salón de sesiones medio vacío y ante la exigencia reiterada de legisladores del PT Morena de que se verificara el quórum, el presidente de la mesa directiva del Senado, Ernesto Cordero, decidió abrir el tablero electrónico, “por 90 minutos”.
“Esto no tiene precedente”, comentó el senador Miguel Barbosa, mientras que sus compañeros de bancada, Layda Sansores y Marco Antonio Blásquez, protestaron por lo que consideraron una maniobra de Cordero, al establecer hora y media de plazo para que los senadores regresaran a votar al salón de sesiones, cuando el plazo es de hasta cinco minutos.
La senadora Sansores resaltó que sólo había 31 legisladores y le recalcó a Cordero, que en lugar de “ marrullerías”, convocara a los priístas y panistas ausentes a regresar al salón de plenos, a discutir esa ley, y no sólo “a votar como borregos”.
El senador del PRI, Ernesto Gándara, pidió respeto para todos los legisladores y lo mismo hizo la panista Mariana Gómez del Campo.
Un buen número de senadores, que se ausentaron del pleno durante la presentación de nueve votos particulares –de los perredistas Luis Sánchez y Angélica de la Peña, del independiente Alejandro Encinas, de los morenistas Dolores Padierna, Manuel Bartlett , Rabindranath Salazar y Benjamín Robles, del panista Héctor Flores, entre otros- comenzaron a regresar al salón de sesiones.
Luego de tres horas, comenzaron apenas las intervenciones de cada grupo parlamentario.





