Juan Pablo Duch, corresponsal
Moscú. Rusia advirtió este jueves –una vez más– a los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Gran Bretaña y Francia en primer término, que si instalan bases militares y envían tropas a Ucrania, será visto como una “intervención extranjera” que genera “amenazas para Rusia y para todos los países de Europa y, por tanto, el ejército ruso los considerará “objetivos legítimos”.
Así transmitió la reacción del Kremlin la vocera del ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zajarova, a la aclaración que hicieron, el pasado martes, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, en el sentido de que el borrador de garantías elaborado en la reciente Cumbre de París por los 27 países aliados de Ucrania incluye el envío de soldados para garantizar el cumplimiento de un hipotético alto el fuego.
“El emplazamiento en territorio de Ucrania de unidades, instalaciones militares, almacenes y cualquier otra infraestructura de Occidente será calificado (por Moscú) como una intervención extranjera que genera una amenaza directa no sólo para Rusia, sino para otros países de Europa”, afirmó Zajarova en una declaración formal de la cancillería rusa.
“En varias ocasiones, esta advertencia ha sido expresada al más alto nivel y mantiene su vigencia: todas esas unidades e instalaciones serán vistas como objetivos legítimos de las fuerzas armadas de Rusia”, agregó.
Para Zajarova, el anuncio hecho por Starmer y Macron “está extremadamente alejado de un arreglo político” porque “no tiene como meta lograr una paz y seguridad sólidas, sino pretende continuar la militarización de Ucrania, la escalada y ampliación del conflicto”.
Según la diplomática, “las nuevas declaraciones militaristas de la llamada ‘Coalición de Voluntarios’ y el régimen de Kiev conforman un verdadero eje de guerra”, mientras “los planes de sus integrantes se tornan cada vez más peligrosos y destructivos para el futuro del continente europeo y sus habitantes, a quienes los políticos occidentales, además, los obligan a pagar esas intenciones de su propio bolsillo”.
La vocera reiteró la posición oficial de Rusia: “una solución negociada sólo es posible si se eliminan las causas originarias del conflicto; si Ucrania asume una postura neutral y al margen de bloques militares; si se procede a su desmilitarización y desnazificación; si se respetan los derechos y libertades en materia de lengua, cultura, religión de la población de origen ruso y de otras minorías étnicas; si se reconoce la actual realidad territorial creada como resultado de la aspiración de los pueblos a la autodeterminación”.
Zajarova concluyó su declaración con la tesis del Kremlin de que todos esos objetivos “serán alcanzados por la vía diplomática y política (si Ucrania acepta su capitulación) o en el marco de la operación especial militar” que Rusia lleva a cabo desde febrero de 2022.
Garantías de seguridad para Ucrania
El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, tras recibir el informe de Rustem Umerov, secretario del consejo de seguridad y defensa de su país, sobre los resultados de la reciente reunión de la Coalición de Voluntarios y sus conversaciones con los enviados de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, se mostró optimista este jueves respecto a que el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, apruebe el borrador de garantías a Ucrania.
“El documento bilateral (Ucrania-Estados Unidos) sobre garantías de seguridad para Ucrania está ahora esencialmente listo para su finalización al más alto nivel con el presidente de Estados Unidos”, escribió en su cuenta en la red social X.
“Entendemos que ahora Estados Unidos iniciará un diálogo con Rusia y esperaremos una respuesta sobre si el agresor está realmente dispuesto a poner fin a la guerra”, añadió.
Tras la Cumbre de París, Zelensky volvió a asegurar que, superados los flecos del plan de paz de Trump de 20 puntos, los documentos para terminar la guerra están listos en un 90 por ciento (desde el punto de vista de Kiev) y que los dos asuntos pendientes más espinosos son la cuestión de los territorios y el control sobre la central atómica de Zaporiyia.
El mandatario ucranio cree poder ponerse de acuerdo con Trump en una próxima reunión con él. Entre los documentos negociados por Ucrania con sus aliados europeos y Estados Unidos, destaca el borrador de garantías de seguridad europeas, que incluye la fuerza multinacional anunciada por Gran Bretaña y Francia para monitorear un alto el fuego y su participación en el mecanismo de verificación encabezado por Estados Unidos.
Pero ese borrador tendrá que completarse con la garantías de seguridad adicionales que esté dispuesto a dar Trump y que, para Zelensky, deberían ser similares al Artículo 5 del Tratado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que establece los criterios de asistencia recíproca en caso de agresión, y tendrían que ser aprobadas por el Congreso estadunidense para ser vinculantes más allá de quien ocupe la Casa Blanca dentro de un número de años aún no definido (Trump propuso 15; Zelensky quiere 30, 40 y hasta 50 años).





