Laura Gómez Flores
Ciudad de México. Sin incidentes concluyó el cierre de campaña del candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador.
Los miles de asistentes; sin embargo, tuvieron problemas para ubicar los camiones que los trasladaron al Estadio Azteca, ingresar al tren ligero o tomar un camión.
El estacionamiento de autobuses en dos de los cuatros carriles de circulación de calzada de Tlalpan, en ambos sentidos, provocó mayores conflictos viales para la gente. Algunos tuvieron la suerte de subir a algún microbús que los trasladara a la zona Centro, aunque tuvieron que pagar 10 pesos por pasaje, el doble de la tarifa autorizada; mientras, otros tomaron un taxi o solicitaron el servicio de auto a través de plataforma.
En cuestión de minutos los puestos ambulantes instalados en la puerta principal y el estacionamiento levantaron; en tanto, grúas de la Secretaría de Seguridad Pública “amenazaron” a los conductores de una trailers estacionados en el puente vehicular que conecta a calzada de Tlalpan hacia el norte de retirarlos si no se movían.
Mientras, decenas de autobuses y microbuses fueron estacionados en los camellones centrales de dicha calzada, mismos que esperaban la orden para moverse para recoger a la gente que habían transportado al Coloso de Santa Úrsula por la tarde.





