Pekín. Cada vez más países en el mundo combaten a la vez el sobrepeso y la malnutrición, indicó hoy un estudio, que estableció que una de cada tres personas sufre alguna deficiencia en su alimentación.
“Vivimos en un mundo en el que lo normal es estar mal alimentado”, señaló hoy Lawrence Haddad, del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), al presentar el estudio Global Nutrition Report.
El informe considera que ha habido pocos avances en la lucha contra la alimentación incorrecta o incompleta. Según indica, los costos generados a partir de esto son “impactantes” y hay poca inversión en prevención.
La situación actual es “totalmente inaceptable”, consideró Haddad, copresidente del grupo de expertos independientes que elaboraron el estudio.
Según el informe, 44 por ciento de los países de los que hay datos disponibles (57 de 129) registran “graves niveles” de mala alimentación y de sobrepeso y obesidad entre los adultos.
“Pese a los avances logrados en algunos países, el mundo está rezagado en los intentos por reducir y revertir esta tendencia”, indicó el estudio.
Casi dos mil millones de personas en el mundo tienen sobrepeso u obesidad, según el informe. Uno de cada 12 sufre diabetes. Además, indicó que la alimentación deficiente es responsable de casi la mitad de los casos de muerte de niños de menos de cinco años.
Por eso, apunta que las consecuencias económicas y sociales de la mala o insuficiente alimentación son enormes. La malnutrición provoca además una caída de 11 por ciento del producto interno bruto (PIB) en Asia y África.
El estudio asegura que la mala alimentación provoca mayores pérdidas globales a nivel económico que la crisis financiera de 2008.
Si un miembro de una familia en Estados Unidos es obeso, el hogar deberá gastar ocho por ciento más en salud.







