Londres. Gareth Southgate es un hombre sencillo que habla en voz baja y pausada, casi todo lo contrario a su antecesor Sam Allardyce. Criticado alguna vez por ello, hoy parece ser una fortaleza del nuevo entrenador interino de la selección inglesa de fútbol, un equipo que mañana buscará un poco de paz ante Malta.
Londres. El duelo en Wembley por el Grupo F de la clasificación europea al Mundial de Rusia, en condiciones normales, no debería representar un problema para Inglaterra. Sin embargo, el encuentro será seguido con mucha atención tras el escandaloso despido de Allardyce y la llegada de un nuevo rostro al banquillo.
Southgate, entrenador de la selección Sub 21 de Inglaterra desde 2013, debió asumir de urgencia el mando del combinado mayor tras la eyección de Allardyce por una cámara oculta en la que mostró una presunta complicidad con irregularidades en el traspaso de futbolistas.
El nuevo técnico apenas tuvo tiempo de armar la lista para la doble fecha ante Malta y Eslovenia. Por ello, decidió no realizar excesivos cambios en la base de los últimos tiempos y confió la capitanía a Wayne Rooney, pese a que el astro no atraviesa su mejor momento.
“Después de un período de cambio durante el verano y ahora este mes, lo más importante en este momento es el liderazgo, tanto dentro como fuera del campo, y Wayne se ha hecho cargo de eso en los últimos dos años”, explicó el seleccionador.
Y Rooney agradeció la confianza. “Hubo demasiada discusión sobre si debía ser o no capitán. Creo que es bueno que Gareth le haya puesto un cierre a todo esto”, indicó.
Entre las novedades se encuentra la convocatoria del joven defensor Michael Keane y del mediocampista Alex Oxlade-Chamberlain, dos jugadores a los que conoce de su paso por las selecciones juveniles. En cambio, deberá prescindir por lesión de Raheem Sterling, Adam Lallana y Nathaniel Clyne.
El arribo de Southgate ha despertado algunos elogios de la exigente prensa inglesa, así como de los entrenadores de la Premier League. Su tranquilidad, su disciplina de trabajo y su experiencia con los equipos juveniles asoman como sus principales virtudes, aunque el banquillo de Inglaterra se ha convertido en los últimos tiempos en una silla eléctrica.
Apenas 67 días y un partido oficial -la victoria ante Eslovaquia en el arranque de las eliminatorias- duró como entrenador Allardyce, quien había asumido el mando de los “Three Lions” en reemplazo de Roy Hodgson tras la humillante eliminación ante Islandia en los octavos de final de la Eurocopa.
El choque de mañana ante la débil Malta, que cayó 5-1 ante Escocia en su debut, será una buena oportunidad para comenzar la nueva era con un triunfo. Tres días después llegará un choque algo más exigente ante Eslovenia en Liubliana.
En principio, el mandato de Southgate será hasta fin de año, mientras la Federación Inglesa busca a un técnico permanente de más renombre. Pero con su perfil bajo, el nuevo entrenador inglés intentará ganarse un lugar.





