Ciudad de México. El “mediocre desempeño de México” para crecer se debe en gran parte a razones que no están relacionadas con la economía, sino por una transición “no concluida” hacia un sistema de mayor división de poderes, transparencia y rendición de cuentas, aseguró este miércoles la calificadora estadunidense Standard and Poor’s.
Una semana después que redujo de estable a negativa la perspectiva de calificación de la deuda pública mexicana, Standard and Poor´s aseguró que en el futuro el país tendrá menos ingresos petroleros y por remesas, por lo que consideró urgente implementar políticas que impulsen la creación de empleos y el crecimiento a fin de contener potenciales tensiones sociales y políticas.
El país entró en un periodo de apertura política y una mayor democracia en 2000, después de casi 70 años de gobierno de un solo partido. En 2000 los mexicanos eligieron a su primer presidente que no pertenecía al dominante Partido Revolucionario Institucional (PRI), que había gobernado desde la década de 1920, recordó en un reporte publicado hoy. “El sistema de pesos y contrapesos políticos del país ha mejorado desde 2000, pero sigue siendo débil. Una democracia que está madurando gradualmente ha generado estabilidad y cambios regulares de gobierno, pero no ha derivado en un dinamismo económico, en mayor desarrollo social, ni ha mejorado la seguridad pública”, se apuntó.
Así, afirman que el deslucido desempeño económico del país refleja en gran parte el asunto no concluido de la transición del gobierno de un partido hacia un nuevo sistema político basado en un mayor pluralismo, división de poderes, transparencia y rendición de cuentas.
“Es más político que económico el desafío de fortalecer la aplicación de la ley, incluyendo poner fin a la politización del sistema de justicia penal, mejorar la calidad de los servicios públicos y crear un consenso en políticas que favorezcan el crecimiento. Consideramos que el discurso público en México a veces contempla un intercambio implícito entre los pasos para impulsar directamente el crecimiento económico y la necesidad de mantener la estabilidad económica, en vez de ver a estos dos objetivos como complementarios”.
La necesidad de moverse rápidamente para impulsar el crecimiento económico se hace cada vez más urgente ante la firme reducción de las dos “válvulas de seguridad” históricas de México que han compensado la debilidad de su crecimiento económico: la migración y los elevados ingresos petroleros, apuntó.
La elevada probabilidad de una menor migración y menores ingresos petroleros en los años siguientes aumenta la importancia, en nuestra opinión, de moverse rápidamente para implementar políticas que impulsen la creación de empleos y el crecimiento a fin de contener potenciales tensiones sociales y políticas, sostuvo.





