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El primer ministro británico, Keir Starmer, bajo presión tras la dimisión de su jefe de gabinete y de su director de comunicación, por los vínculos con el difunto delincuente sexual, Jeffrey Epstein, no contempla dejar el cargo y está “centrado” en su trabajo, indicó este lunes.
Ante la pregunta de si Starmer podría dimitir este lunes, uno de sus portavoces respondió negativamente y afirmó que el primer ministro laborista está “centrado en su trabajo” y “ocupándose de la labor de implementar cambios en todo el país”.
Las voces dentro de su formación reclamando su marcha crecen, y el líder del Partido Laborista escocés, Anas Sarwar, pidió el lunes a Starmer que dimita. “Hay que poner fin a este tema de distracción, la dirección de Downing Street debe cambiar”, declaró Sarwar, tras los vínculos entre el delincuente sexual Jeffrey Epstein y el ex embajador en Washington, Peter Mandelson, nombrado por el gobierno de Starmer.
Tras la ofensiva de Sarwar, Downing Street insistió en que el primer ministro, en el cargo desde julio de 2024, cumplirá un “mandato de cinco años otorgado por el pueblo británico para llevar a cabo el cambio”. Varios ministros del gabinete mostraron su descuerdo con Sarwar, como la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, la de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, el de Justicia, David Lammy, y la de Interior, Shabana Mahmood, expresando su apoyo al jefe del Ejecutivo.







