Más de 60.4 por ciento de los suizos la apoyaron, según los resultados definitivos. Para ser aceptado debía también obtener la mayoría de los 26 cantones que componen el país. Sólo siete cantones, todos de lengua alemana, dijeron “no”.
Los habitantes de Neuchâtel fueron los más convencidos, al regustar 75.1 punto porcentuales con el “sí”. Fueron seguidos por los ginebrinos (74) y los de Vaudois (72.8). Luego están los jurasianos (72.8), los friburgueses (65.7), los de Zúrich (63.2) y los de Berna (61.9).
La mayoría de los partidos respaldaron esta iniciativa, que brindará a las autoridades federales la competencia de atribuir la nacionalidad suiza a los extranjeros “de la tercera generación”, para acortar el proceso y hacerlo menos costoso.
Pero la Unión Democrática de Centro, el partido con el mayor número de diputados en la Cámara Baja, se opuso al texto durante la campaña y alertó contra “la superpoblación extranjera y el aumento masivo de musulmanes”.
De acuerdo con las autoridades, unos 25 mil nietos de inmigrantes, “principalmente originarios de Italia, Turquía y países del sureste de Europa” podrán beneficiarse inmediatamente de la agilización del proceso. En la próxima década, unos 2 mil 300 jóvenes por año podrían beneficiarse de este proceso simplificado, según el ejecutivo.





