Reuters
La Suprema Corte de Estados Unidos se pronunció a favor de Trump sobre dos temas migratorios: el primero sobre de la autoridad del gobierno para rechazar a los solicitantes de asilo cuando las autoridades consideren que los pasos fronterizos con México están demasiado saturados para gestionar más pedidos.
El segundo tópico es sobre privar a migrantes de Haití y Siria de un estatus humanitario que los proteja de la deportación.
El tribunal, en un fallo con seis votos a favor y tres en contra impulsado por sus magistrados conservadores, anuló la resolución de un tribunal inferior que consideraba que la política violaba la ley federal. El gobierno ha dicho que podría intentar reactivar la política, conocida como metering (dosificación), después de que fue abandonada por el predecesor demócrata de Trump, Joe Biden.
La política de metering permitía a los funcionarios de inmigración estadunidenses detener a los solicitantes de asilo en la frontera y negarse indefinidamente a tramitar sus solicitudes. Se trata de una medida distinta de la política generalizada de denegar la entrada que Trump anunció tras volver a la presidencia el año pasado, la cual también se enfrenta a un recurso judicial en curso.
Según la legislación estadunidense, un migrante que “llega a Estados Unidos” puede solicitar asilo y debe ser inspeccionado por un funcionario federal de inmigración. La cuestión jurídica en el caso actual es si se puede considerar que los solicitantes de asilo que son detenidos en el lado mexicano de la frontera han llegado a Estados Unidos.
Los funcionarios de inmigración estadunidenses comenzaron a rechazar a los solicitantes de asilo en la frontera en 2016, bajo el mandato del ex presidente demócrata Barack Obama, en medio de una oleada migratoria.
La medida de control de entradas se formalizó en 2018, durante el primer mandato de Trump, y autorizó a los funcionarios fronterizos a denegar la tramitación de las solicitudes de asilo cuando el gobierno decidiera que no podía gestionar peticiones adicionales. Biden derogó la política en 2021.
El actual gobierno ha dicho que probablemente reanudaría la medida “tan pronto como las nuevas condiciones fronterizas justificaran esa medida”, sin dar más detalles.
Corte allana camino para quitar estatus humanitario a a sirios y haitianos
La Suprema Corte de Estados Unidos allanó este jueves el camino para que la administración del republicano prive a cientos de miles de migrantes haitianos y sirios de un estatus humanitario que los protege de la deportación, lo que supone un nuevo impulso a su enfoque de línea dura en materia de inmigración.
Con un fallo de seis votos a 3, la Suprema anuló las decisiones de los jueces federales de Nueva York y Washington D.C. que suspendieron las medidas del Gobierno para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) de más de 350 mil personas procedentes de Haití y 6 mil 100 de Siria.
La decisión estuvo impulsada por los magistrados conservadores de la corte, mientras que los tres jueces liberales expresaron su desacuerdo.
El Departamento de Estado desaconseja actualmente viajar tanto a Haití como a Siria, alegando violencia generalizada, delincuencia, terrorismo y secuestros.
El TPS es una designación que permite a los inmigrantes procedentes de países afectados por guerras, desastres naturales u otras catástrofes vivir y trabajar en Estados Unidos mientras no sea seguro para ellos regresar a sus países de origen.
Washington concedió por primera vez el TPS a los haitianos tras el gran terremoto de 2010 y a los sirios después de que su país se sumiera en la guerra civil en 2012.
El juez conservador Samuel Alito, autor de la sentencia, escribió que las cortes no pueden revisar las decisiones del Gobierno relativas al TPS, una decisión que podría sentar un precedente que impida futuras impugnaciones judiciales sobre la revocación de este estatus para cualquier país.





