- México y Canadá: ¿llegó el día D?
- ¿EU se va del acuerdo?
Carlos Fernández-Vega
Hoy, ¿día D para México y Canadá?, naciones encadenadas al tratado comercial supuestamente trilateral, que una vez más deben enfrentar la extorsión del enloquecido Donald Trump –otro de los firmantes de dicho acuerdo–, pues ahora, de nueva cuenta, amenaza con abandonarlo si ese par de naciones no acepta sus directrices y exigencias. Y todo indica que aquéllas, en el clásico “pégame, pero no me dejes”, estarán dispuestas a ello con tal de que el acuerdo se mantenga, por mucho que el impresentable magnate naranja apenas días atrás reiteró que a su país “le iría mejor” sin la renovación del citado T-MEC.
Por el lúgubre tono que utilizó, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, (el acuerdo comercial trilateral “tiene problemas de salud serios; estamos en el hospital”) estaría reconociendo que no se mantendría vigente el T-MEC. Incluso, recordó que el respectivo reglamento fija el 1º de julio de 2026 (hoy) como fecha límite para que alguno de los tres gobiernos participantes se pronuncie a favor o en contra de su continuidad. Si uno de ellos va por la negativa, entonces el mecanismo se mantendría por una década (hasta 2036) y no 16 años, como México y Canadá desean.
Puede suceder, como en ocasiones anteriores, que faltando segundos para concluir el plazo fijado por el citado reglamento, y como parte de la presión y extorsión gringa, Estados Unidos salga a dar el sí, pero con un enorme inventario de condiciones que finalmente son “atendidas” por los otros dos “socios” y “amigos”. Sin embargo, de ser la negativa la que prevalezca, nuestro país (al igual que la nación de la hoja de arce) tendría 10 años para buscar, encontrar y consolidar alternativas sólidas, viables, de largo plazo y con carácter multilateral (como el grupo de los BRICs, que ha despreciado) para romper la cadena de dependencia económico-industrial-comercial con el vecino del norte.
Nada nuevo bajo el sol, desde que 32 años atrás el régimen neoliberal impuso y “construyó el gran futuro” para el país, con Salinas de Gortari como el “arquitecto económico del México moderno”, un tratado que a lo largo del tiempo, y de forma permanente, ha rendido jugosísimos resultados a los grandes corporativos nacionales y foráneos (y a no pocos políticos), y migajas (si en realidad las ha habido) para la mayoría de los habitantes de este heroico país.
¿Qué sucederá el Día D? Ayer, la presidenta Sheinbaum se pronunció sobre el preludió de un sepelio anunciado: “mañana (hoy) hay una reunión virtual entre el secretario de Economía de Canadá, el embajador Greer, de Estados Unidos, y Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México. Y ahí, una vez que esté la comunicación, ya dará información. La idea es que pueda salir un comunicado conjunto, y si no, bueno, cada país dará el suyo”.
¿Cuál es el panorama? “Puede haber varias opciones, de acuerdo con el mismo tratado, no es una; es decir, lo que puede ocurrir está determinado en el tratado, no es una ocurrencia de alguien. Entonces, una de ellas puede ser, por ejemplo, ampliarlo a 16 años. Esa carta se tiene que firmar antes del 1º de julio de 2026. Entonces, ya firme, ¿cuál es la posición de México?, que se amplíe 16 años; hizo lo procedente el secretario de Economía de Canadá y, ahora, estamos esperando la respuesta de Estados Unidos”.
Si el vecino del norte no lo amplía, “entonces viene un proceso de revisión, que no es que ya se va a revisar siempre cada año, sino que empieza un proceso de revisión ahora sí formal, y en ese proceso ya se ve si hay algunas adecuaciones que deban hacerse al actual tratado. Si hubiera un cambio mayor, tendría que pasar por los congresos de cada uno de tres países, cosa que no vemos muy probable, si hubiera un cambio mayor. Si no hay cambios mayores, frente a lo que tenemos, que ya tenemos algunos aranceles, entonces empieza un periodo de revisión. El 20 de julio, entre el 16 y el 20 –está por determinarse la fecha– viene el gobierno de Estados Unidos, si no es el secretario o el embajador Greer directamente a México, viene su equipo, con el equipo del secretario Ebrard, para seguir con la revisión. Ahora, hay una posición del gobierno de Estados Unidos, que depende de él y no de ninguna otra cosa”.
Ayer por la mañana, agencias informativas circularon la versión de que esa “posición” no sería otra que el anuncio oficial de que la Casa Blanca “no prorrogará el T-MEC”, con lo que iniciaría “un periodo de revisión de seis años, parte de una cláusula de extinción negociada por la primera administración de Trump”.
Las rebanadas del pastel
Entonces, ¿réquiem por un sueño?
X: @cafevega




