Silvia Chávez González
Tultepec. Méx. Con uso de gases lacrimógenos, policías federales y granaderos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México efectuaron cateos en diversas viviendas que almacenaban juegos pirotécnicos en forma ilegal, acción que provocó enojo entre pirotécnicos y vecinos, porque además algunos fueron golpeados durante las incursiones efectuadas la madrugada de este jueves.
A causa de ello, al menos 700 pobladores, entre ellos productores de pirotecnia y vecinos, apostados desde las siete de la mañana en las afueras del Palacio municipal, se encontraron con el alcalde Armando Portugués Fuentes, a quien lo empujaron, insultaron e incluso le lanzaron objetos, molestos porque las fuerzas federales y estatales realizaron los cateos referidos.
El alcalde logró salvarse de la turba al protegerse donde se encontraba una fila de policías, mientras uno de los elementos fue tirado al suelo y golpeado por los rijosos congregados en la sede municipal.
Desde las cuatro de la mañana, elementos de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), colocaron sus patrullas en el área de acceso al centro de este municipio, y luego ingresaron a los barrios de San Martín, San Miguel, Xahuento, en céntricas calles y en otras comunidades.
Autoridades municipales informaron que el operativo avanzó en por lo menos 10 viviendas de la zona urbana, donde se almacenaba la pirotecnia de manera irregular.
En la incursión, policías y granaderos de la SSEM lanzaron gases lacrimógenos en contra de los colonos y maquiladores de los juegos que se resistieron al cateo y acusaron “abuso de autoridad”, pues dijeron que agentes ministeriales agredieron a golpes a varios vecinos.
“Me patearon, tiraron al suelo, me subieron a un vehículo y me fueron a tirar a la entrada de Melchor Ocampo”, narró Maricela Acosta Ávila, vecina de Joyas Tultepec, quien exhibió su rodilla sangrando y los golpes que recibió en diversas partes del cuerpo.
Al menos 300 productores de la pirotecnia se concentraron desde las siete de la mañana afuera del Palacio municipal, para exigir la intervención del alcalde y detener los “abusos de autoridad de los oficiales”.
Antes de la llegada del alcalde, los rijosos fueron atendidos por el secretario del Ayuntamiento, Edgar Hernández Márquez, a la entrada de la sede gubernamental, pero lo corrieron con gritos y en medio de una rechifla, tras señalar que los operativos son “responsabilidad de la alcaldía”.





