Muchas personas ignoran que los pacientes que reciben un diagnóstico de cáncer y después el tratamiento y además se les realiza alguna mutilación, pueden generar trastornos psiquiátricos por estrés postraumático, lo cual no les garantiza las mejores terapias de atención dijo el Dr. Ignacio Jarero Mena, doctor en educación con psicología social avanzada.
En entrevista previa a su conferencia durante las actividades de las 2da. Jornada de la Psicología de la Salud que se llevan a cabo en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el doctor Ignacio Jarero Mena, habló sobre el sufrimiento humano producido por el trauma psicológico tras padecer cáncer.
Mencionó que la gran mayoría de los enfermos y las personas no saben este tipo de situaciones que pueden llegar a pasar, y mencionó que tampoco se emplea la terapia adecuada para tratar el trauma: “las terapias son como las medicinas, hay terapias para determinadas patologías, por ello es importante la terapia EMDR”.
Apuntó que la Organización Mundial de la Salud, sólo recomienda dos terapias para tratar el trauma en niños, adolescentes y adultos: La terapia EMDR y la terapia conductual focalizada.
La terapia EMDR consiste en la utilización de la estimulación bilateral, ya sea mediante movimientos oculares, sonidos o golpecitos (tapping), con los que se estimula un hemisferio cerebral por vez. Esta terapia toma prestados de varios modelos términos y técnicas, que integra de una manera particular.
El especialista en psicotraumatología, mencionó que es fundamental que se trate el trastorno que tenga el paciente derivado del diagnosticó o tratamiento por cáncer, y dijo que la terapia EMDR es hoy por hoy la única que ha demostrado efectividad para sanar a las personas con estos trastornos: “el trauma es entendido neurobiológicamente como un incidente critico que no es almacenado adecuadamente por el cerebro; todos los días estamos recibiendo bits de información por los cinco sentidos, nuestro cerebro los está analizando y almacenando, lo que no sirve es descartado, y lo que sí queda almacenado, ese es el aprendizaje”.
Agregó: “cuando vivimos un incidente critico como puede ser el diagnostico o el tratamiento de cáncer que conlleva mutilación, pérdida de cabello, o estudios muy agresivos; el sistema que procesa la información en el cerebro se altera y ese incidente en lugar de almacenarlo en redes de corteza cerebral, lo almacena en el subcortical de la zona límbica y tallo cerebral”.
La consecuencia, indicó es que el trauma de ese evento o al verse en un espejo mutilado, el cerebro no lo puedo procesar y ese incidente se comienza a revivir por el resto de su vida, causando una terrible sintomatología: “eso es del trauma desde el punto de vista neurológico, el recuerdo de un incidente que quedó almacenado de forma disfuncional. Por lo que la terapia EMDR ayuda al cerebro a que reprocese lo que no pudo procesar el trauma y esa memoria desaparece junto con los síntomas”.
En este sentido puntualizó que hace falta mayor difusión por parte de las instituciones de salud de estas terapias y adoptarlas: “si una persona tiene trauma y se le trata de una forma no eficiente se mantiene sufriendo, o bien sólo se le médica para los síntomas de los trastornos y aunque hayan superado la enfermedad siguen con los trastornos lo que lo lleva a una codependencia al medicamento, sin sanar”.
El doctor Jarero Mena, es fundador y presidente de la Asociación Mexicana para Ayuda Mental en Crisis; de EMDR MÉXICO; y del Centro Internacional de Psicotraumatología, agradeció a la UASLP por la invitación a participar en estas jornadas: “estoy muy contento de estar en esta Universidad, tienen una gran actividad académica, y está dentro de las primeras de la República Mexicana en su actividad académica; Y qué mejor que ante un auditorio de gente tan joven que es la siguiente generación que tengan el conocimiento de que si pueden ayudar y con efectividad a aliviar el sufrimiento humano, producido por el trauma psicológico”.





