Mireya Cuéllar
Dos personas muertas, entre ellas una menor de 13 años, y 11 desaparecidas –en su mayoría arrastradas por la fuerza de arroyos cuando intentaron cruzarlos–, así como postes de luz y bardas derrumbados, colonias anegadas y deprimidos viales inundados, es el saldo oficial preliminar del paso de la tormenta tropical Rachel por el estado de Baja California.
El municipio más afectado es Ensenada, donde el Hospital General resultó inundado y ocho pacientes tuvieron que ser evacuados.
La Secretaría de la Defensa y autoridades locales buscan a dos familias de cuatro miembros; un menor en Ensenada, y un adulto y un niño que salieron a pescar en el municipio de San Felipe, en el Golfo de California y no han regresado.
De manera preliminar, en Ensenada ocho personas fueron reportadas como ilocalizables tras las afectaciones provocadas por la crecida de arroyos en la zona del ejido El Pípila y San Francisquito.
Durante la mañana de este domingo, el cuerpo de Regina Ivonne, de 13 años, fue localizado entre la maleza del cauce de un arroyo, a la altura del kilómetro 4 de la carretera hacia La Bufadora, frente al rancho Magaña. Un familiar identificó a la menor en el lugar.
Operativo de búsqueda
El operativo de búsqueda está integrado por la Fiscalía General del Estado, Secretaría de Seguridad Ciudadana, Ejército Mexicano y Marina.
De los parientes de Regina, continúan sin ser localizados Érika Ivonne Burgos Terán, de 35 años; Silvia Lucero Burgos Terán, de 30; Gael Gustavo Terán Burgos, de 14; y Aarón Vega Burgos, de 4 años, todos integrantes de una familia originaria de Sonora que fueron vistos por última vez en las inmediaciones del arroyo del ejido El Pípila. Más familiares se unieron a la búsqueda.
En Ensenada hay otra grupo de extraviados, vecinos de la colonia Lomas de Mendoza, en San Francisquito. Autoridades no proporcionaron más datos.
Por su parte, Protección Civil estatal informó que halló el cadáver de una mujer mayor, también en Ensenada, pero tampoco tenía más detalles.
Ayer también se reportó que en el área de San Francisquito, una mujer pidió ayuda a las autoridades, pues su padre, Valentín Lozano Gómez, de 52 años, desapareció luego de que la corriente arrastró la casa en la que vivía.
Mientras, la propietaria de los ranchos Génesis y Rancho Abierto, informó a los reporteros que el agua arrastró aproximadamente 10 casas de madera, donde dormían alrededor de 35 personas, entre adultos y menores.
Señaló que una de estas personas era identificada únicamente como Keila, y también se la llevó la corriente y un hombre resultó lesionado y necesitó atención médica.
Las labores de búsqueda continúan a los largo del arroyo entre lodo, basura y hierba seca que se acumuló en el cauce dificulta las labores de búsqueda.
En el campo, los arroyos arrasaron después de un día de lluvias intermitentes y cuatro horas intensas. Pero en las ciudades, las calles, bulevares y caminos se inundaron por el paso de la tormenta Rachel en Baja California.
Durante la primer jornada de lluvias –la tarde del sábado– hubo caída de árboles y postes de energía eléctrica por las rachas de vientos que provocaron la interrupción del suministro eléctrico en zonas de urbanas de ciudades.
Baja California no durmió
Sin embargo, durante la noche, prácticamente Baja California no durmió; llamadas de auxilio para rescates en zonas inundadas, cortes de luz en todas las ciudades y la mañana del sábado el paisaje era de desolación, con automóviles varados en acumulaciones de agua y diversos puntos donde la circulación significaba un riesgo.
Durante las primeras horas del domingo, sobre todo, cayó lluvia intensa y en el puerto de Ensenada fueron desalojadas alrededor de 180 personas integrantes de 30 familias de la colonia San Francisquito y trasladadas a un refugio, tras el desborde del arroyo El Pípila.
En el crucero de las avenidas Reforma y Diamante en la colonia Granada, la acumulación líquido alcanzó 120 centímetros que cubrieron el toldo de un vehículo abandonado y llegó a ventanas de comercios y casas.
El Hospital General IMSS-Bienestar del puerto se anegó en varias áreas de atención, la interrupción de energía eléctrica obligó a poner en operación la planta de emergencia y se reubicaron a pacientes a otras clínicas.
En Tijuana, la tormenta propició afluentes en vialidades y cañones por lo que bomberos y personal de rescate usaron botes inflables para auxiliar a vecinos como en Praderas de la Mesa y el Cañón del Pato. El agua brotaba en las calles por el sistema de alcantarillado.
Las familias, como en la zona de la Mesa, se refugiaron en los segundos pisos de sus viviendas y fueron rescatadas por los cuerpos de bomberos y Protección Civil.
En Mexicali se inundaron puentes vehiculares, pasos a desnivel y casas. En el bulevar Río Nuevo, a la altura del puente Quintana Roo, ocho personas, incluido un niño fueron puestos a salvo, siete vehículos quedaron atrapados por el agua y en el cruce con la avenida Jalisco dos carros fueron abandonados en la anegación, al igual que otros tres automotores en avenida de los Presidentes.
El gobierno del estado señaló que no habrá clases este lunes en todos los niveles educativos de las escuelas públicas y privadas para “salvaguardar a la comunidad educativa, facilitar la movilidad y permitir las labores de limpieza en las zonas afectadas”.
Con información de Antonio Heras







