Por David Brooks, corresponsal
Nueva York. La Coalición de Trabajadores de Immokalee (CIW) lanzó este jueves un campaña de boicot contra la mega-empresa de comida rápida Wendy’s para obligarla a sumarse a un acuerdo para elevar los salarios y mejorar las condiciones de los jornaleros en los campos de jitomate de Florida.
Con una marcha y manifestación de jornaleros, estudiantes, religiosos católicos, protestantes y judios y sindicalistas encabezada por mas de 50 trabajadores que llegaron desde los campos de jitomates de Florida a esta ciudad que partió desde la Glorieta Columbus a las oficinas lujosas de Nelson Peltz, presidente de la junta directiva de Wendy’s y ejecutivo en jefe de Train Partners – un fondo de capital especulativo y el mayor accionista de Wendy’s – en Park Avenue, líderes del movimiento anunciaron el boicot después de que los ejecutivos de la Wendy’s rehusaron negociar después de tres años de invitaciones.
“Wendy’s, boicot, Wendy’s, boicot” retumbó contra los rascacielos en las calles centrales de Manhattan en una marcha de cientos.
Kerry Kennedy, directora del Centro Robert F. Kennedy para Justicia y Derechos Humanos (e hija de Robert) se dirigió a los manifestantes en un mitin que una diversidad de figuras y organizaciones “estamos aquí para apoyar esta lucha por la justicia para los jornaleros”, y recordó que desde la Casa Blanca a Amnistía Internacional han elogiado a la CIW por su lucha contra la esclavitud en los campos de Florida, antes de acabar con el grito legendario de estas luchas “si se puede”.
La CIW ha sido vitoreada a nivel nacional e internacional por sus innovadores programas para mejorar las vidas de uno de los sectores mas vulnerables de este país – los jornaleros de campo, en su mayoría inmigrantes mexicanos y haitianos – recibiendo premios y reconocimientos de la Casa Blanca (obtuvo la Medalla Presidencial), la Organización de Naciones Unidas, la Fundacion Clinton, y del ex presidente Jimmy Carter, entre otros.
Su Programa de Comida Justa es un acuerdo entre jornaleros cultivadores de jitomate en Florida y catorce empresas nacionales de venta de alimento en donde los compradores de jitomate – entre ellos las cadenas de comida rápida y los supermercados – se comprometen a un código de conducta incluyendo acuerdos para pagar un centavo mas por una libra del producto (lo cual se traduce en una alza significativa en el ingreso de los jornaleros, a veces duplicando sus salarios), comprar su producto solo de granjeros que cuentan con un acuerdo con el CIW garantizando normas de seguridad, mecanismos para resolver disputas, protecciones para los trabajadores y otras condiciones laborales.
Esta iniciativa ha tenido un éxito sin precedente en este país, y desde una esquina desconocida en Florida, ha logrado acuerdos nacionales con unas 14 empresas nacionales, incluyendo McDonald’s, Taco Bell, Burger King, Subway, y cadenas de supermercados como Walmart y Whole Foods, entre otros.
Más aún, el año pasado, la CIW amplió el programa mas allá de Florida, impulsando el modelo en los campos de jitomate en Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Virginia y Nueva Jersey y está empezando a extenderse a otros sectores de producción agraria.
Una parte clave de este éxito es la extensa red de alianzas que han formado con las iglesias nacionales, estudiantes, organizaciones comunitarias, sindicatos y agrupaciones de defensa de derechos civiles y humanos.
Esta semana, el Consejo Nacional de Iglesias – representando a 38 denominaciones protestantes con más de 30 millones de cristianos – envió una carta abierta a los directivos de Wendy’s llamando a la empresa a sumarse al Programa de Alimento Justo para “avanzar y proteger los derechos humanos de los jornaleros” y elogiando al CIW por su compromiso con “la igualdad y dignidad de los trabajadores”.
Wendy’s – la tercera cadena de hamburguesas más grande del mundo – es la única de las principales cinco cadenas de comida rápida que rehusan sumarse al Programa de Alimento Justo.
Más aún, la CIW señaló este jueves que Wendy’s, para evitar sumarse al Programa de Comida Justa ha dejado de comprar jitomate en Florida donde ya prevalece ese programa, para comprar ahora el producto de México donde las condiciones para los jornaleros han sido denunciadas internacionalmente.
La CIW acusa que Wendy’s, al rehusar, solo busca beneficiarse de la explotación de jornaleros tanto en Estados Unidos como México.
“Cuando empresas como Wendy’s permanecen tan tercamente atrapadas en el pasado, comprometida en un camino de promesas huecas de relaciones publicas en lugar de protecciones reales de derechos humanos, no nos queda otra opción”, más que el boicot, comentó Lupe Gonzalo del CIW, quien resaltó: “somos seres humanos y merecemos sertratados con dignidad”.
La acción de este jueves es el primer evento de una Gira de las Voces de los Trabajadores de 10 días en varias ciudades impulsada por la CIW.
Para mayor información: http://www.ciw-online.org







