Carolina Gómez, Jessica Xantomila y César Arellano
Ciudad de México. Cerca de las cuatro de la tarde inició la marcha nacional de trabajadores del Instituto Nacional de Seguro Social (IMSS) en rechazo a la propuesta de aumento salarial de 2.9 por ciento, en demanda de insumos y medicamentos, así como la salida del dirigente nacional del sindicato, Rafael Olivos Hernández.
El contingente avanza sobre la calle Baja California, y participan empleados de diversos estados, entre ellos, Puebla, Morelos, Querétaro, Toluca y Guerrero. Asimismo, acompañan sindicatos de otros gremios, como docentes, electricistas y petroleros.
“Secciones unidas jamás serán vencidas”, “Fuera Olivos”, “Si Olivos pudiera, a su madre vendiera”, y “Gobierne quien gobierne los derechos se defienden”, son algunas de sus consignas.
Varios de los manifestantes portan sus batas blancas, hay personal eventual y operadores de ambulancia, y en la movilización igualmente participan pacientes que se han sumado para apoyar las demandas de quienes los atienden.
En la víspera de la Consulta Salarial 2026-2027 que realizará el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), para consultar a la base sobre la propuesta de incremento a las percepciones, personal de salud e integrantes de organizaciones solidarias comienzan a llegar a las afueras del Centro Médico Nacional Siglo XXI para marchar, tentativamente hacia avenida Reforma a las oficinas centrales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Los trabajadores rechazan el alza salarial aprobada en el 65 Congreso Nacional Ordinario de septiembre pasado de 2.9 por ciento al tabulador y 3.9 a prestaciones. Asimismo demandan insumos y medicamentos así como contratación de más personal para acabar con la sobrecarga de trabajo.

Al grito de “el pueblo consciente se une al contingente” y “no hay torundas, no hay alcohol, pero sí hay corrupción” y con pancartas en las que se leía: “héroes en la pandemia, olvidados en la nómina” y “trabajamos bajo protesta por un aumento salarial digno”, el personal sanitario exigió una vez más la salida de su dirigente, el doctor Rafael Olivos.
En un “Manifiesto Nacional por la Defensa de la Salud, el Trabajo y la Seguridad Social”, los trabajadores del seguro social denunciaron la crisis que enfrenta el sistema de salud y seguridad social en México, “caracterizada por la falta de presupuesto, desabasto de medicamentos y materiales, escasez de personal, saturación de hospitales, largas esperas para recibir atención médica especializada y bajos salarios.”
En el documento precisan que las exigencias de atender a más pacientes en menos tiempo, afectan tanto las condiciones laborales como la calidad y oportunidad de los servicios médicos.

Por ello, consideran que el problema no debe resolverse únicamente aumentando la productividad, sino destinando más recursos económicos, contratando personal y mejorando la infraestructura hospitalaria.
Sus principales exigencias son: aumento salarial del 10 por ciento, dotación de material, equipo y personal para garantizar una atención médica oportuna y de calidad y el regreso del régimen de jubilaciones y pensiones para todos los trabajadores. Expresan su rechazo a las Afores.
Asimismo repudian los cambios estatutarios que derivaron en una “ley mordaza que reprime el derecho de la libre expresión de los trabajadores.”

También demandan que el presupuesto para salud alcance al menos el 7 por ciento del producto interno bruto (PIB) y modificaciones a la Ley del Seguro Social que garanticen su viabilidad financiera.
Proponen fortalecer la infraestructura hospitalaria, contratar más personal, asegurar el suministro de medicamentos y revisar los modelos de productividad que priorizan la cantidad de consultas sobre la calidad de la atención.
“También solicitamos que las autoridades establezcan un diálogo efectivo con los trabajadores y ofrezcan soluciones concretas a sus demandas”.
“Sostenemos que defender los derechos laborales de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social significa defender el derecho de la población a recibir atención médica digna, oportuna y de calidad.”
Aseguraron que el objetivo es impulsar cambios de fondo en las políticas de salud y seguridad social para que la falta de recursos no perjudique ni al personal médico ni a los derechohabientes.







