- Oposición, ignorante y derrotada
- Maru, ¿alternativa para México?
Carlos Fernández-Vega
La carencia estructural de liderazgo en el Partido Acción Nacional ha llevado a su cúpula (no se diga a la del tricolor) a inflar artificialmente al primer subproducto balbuceante y oligofrénico que encuentre, como en el caso de la impresentable Maru Campos (ya lo hizo con Xóchitl y el resultado fue desastroso), y perfilarlo como la “gran alternativa” para los mexicanos (ni la burla perdonan), es decir, creen que una confesa traidora a la patria representa “la opción”. Y en nado sincronizado, el grupo de cipayos y la siempre bien aceitada jauría mediática.
Si se atiende su extremadamente limitada “línea de acción” (igual a la del PRI), entonces los mexicanos tendrían una enorme posibilidad de “sacar del hoyo” a este México lindo y querido con la señora Maru Campos (que en Chihuahua sólo ha hecho el ridículo, entregado las riendas a los gringos y, desde luego, pingües negocios desde palacio de gobierno, sin beneficio alguno para los habitantes del estado). Y lo mismo en la tienda de enfrente, con listones tricolores: Alito Moreno y su banda de pandilleros “es la alternativa”, compuesta sólo por traidores a la patria. ¡Brillante futuro ofrecen a los mexicanos!
La autodenominada oposición carece de proyecto de nación, salvo aquel de retomar el jugoso negocio privado con recursos públicos que para ella implicó (siendo gobierno) la muy neoliberal cuan impune empresa denominada República, Sociedad Anónima, que tanto le funcionó con seis gerentes en Los Pinos, es decir, retomar los 36 años de neoliberalismo. Y los tres gatos que en esto participan son de la idea de que todo se arregla por medio de las redes sociales, la propaganda, los cipayos y el reparto de dinero a los medios “amigos”. Y, fracaso tras fracaso, en ello han invertido a lo largo de ocho años. Eso sí, aborrecen al Estado, pero se niega a desprenderse de la ubre presupuestal y de las concesiones y los contratos públicos.
Pero los titiriteros insisten en ese concepto fallido y, ridículo tras ridículo, la “opción” que ofrecen marionetas mediáticas y traidoras como Alito Moreno, Rubén Moreira, Lilly Téllez, Ricardo Anaya, Jorge Romero, Felipe Calderón, Vicente Fox et al. y, ahora, con bombos y platillos, incorpora a la igualmente impresentable Maru Campos. Ese es el “cambio” que pregonan, sin olvidar el “miedo” que en la sociedad y el gobierno nacional ha inyectado el “líder” de los blanquiazules: “nos vamos a volver locos si le ponen un dedo a nuestra gobernadora; si se quieren meter con ella, se van a meter con todo el PAN”, aunque olvidó mencionar que esa empresa privada disfrazada de partido político está a un tris de perder el registro por falta de militancia.
Pues bien, esa gran “oferta”, la “alternativa” de la siempre creativa oposición, con sus titiriteros y marionetas, ahora debe hacer frente a una reforma constitucional (al artículo 41 constitucional, ya con medio boleto en la Cámara de Diputados; ahora va al Senado por la otra mitad ) que le pega en el eje de su “estrategia” de traición a la patria, intervencionismo y entrega total a Estados Unidos, y que a la letra mandata: será causal de nulidad la acreditación de “actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”. Y los cipayos enloquecieron.
¿Quién votó en contra de la reforma? ¡Sorpresa! Panistas, priístas y las huestes de otro invento de la política nacional (Jorge Álvarez Máynez), es decir, Movimiento Ciudadano, con el titiritero Dante Delgado tras bambalinas. Además, una “morenista” que nunca ha estado de acuerdo con Morena, que suele votar en contra o abstenerse de todo aquello que afecte al zoológico prianista, aunque de todas maneras aceptó y mantiene los huesos que este partido le ha dado (secretaria de Gobernación, senadora y ahora diputada), es decir, Olga Sánchez Cordero. Ante todo, congruencia.
Ayer, la presidenta Sheinbaum subrayó que “existe riesgo real de que en las elecciones de 2027 haya injerencia extranjera. En el pasado hubo financiamiento del exterior a la organización Mexicanos Contra la Corrupción. Por eso, respaldo la iniciativa que fue aprobada por la Cámara de Diputados para anular las elecciones cuando se demuestra injerencia del exterior; con esta ofensiva que vemos desde afuera, es importante que en México se regule; quien vote en contra, parece estar a favor de la injerencia” ( La Jornada, Alonso Urrutia y Alma E. Muñoz).
Las rebanadas del pastel
Anuncia la flamante presidenta de Morena, Ariadna Montiel, que llega a “poner orden” en ese partido, es decir, queda claro que la todo terreno Luisa María Alcalde heredó un tiradero.
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