Poco antes de las 8 de la mañana de este lunes, las unidades se apostaron en la entrada principal del ayuntamiento, en avenida Morelos Sur, y cerraron las calles de Nezahualcóyolt, Motolinia y Cuauhtemotzín, por lo que se vive un caos vial en el centro de esta ciudad.
Aunque se les vincula con el gobierno de Graco Ramírez, Jesús García Rodríguez, uno de los dirigentes de NGS, negó la especie y haber sido enviados por el mandatario estatal. Se limitó a señalar que sólo defienden su trabajo.
“Han dicho que somos un grupo de choque del gobierno del estado; queremos aclarar que estamos defendiendo las obras que recientemente ha cerrando el municipio. Estos cierres están causando mucho desempleo, y no venimos de parte del gobierno del estado, ni del gobernador, sino de parte de la clase trabajadora”, aseguró García Rodríguez.
El dirigente transportista demandó al gobierno de Blanco que permita la consecución de las obras, así como el pago de 2.2 millones de pesos por los trabajos de reencarpetamiento que hicieron al ayuntamiento en 2015 y 2016.
“Al iniciar su gobierno (Cuauhtémoc Blanco) se le apoyo con la pavimentación de las calles, y hasta la fecha hay una deudo por un monto de 2.2 millones de pesos”, indicó.
Alrededor de las 10:20 de la mañana, los transportistas fueron recibidos en audiencia por el secretario de asuntos jurídicos del ayuntamiento de Cuernavaca, Jesús Guizar Nájera.





