Ana Langner
Ciudad de México. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) anunció las primeras tres medidas para encarar el problema de pederastia clerical, luego de una reunión por parte del Consejo de Presidencia con el Papa Francisco.
Tras el encuentro, celebrado este día en el Vaticano, los obispos mexicanos reconocieron que “no es suficiente pedir perdón, es necesario un cambio de perspectiva”. Para ello, su primer estrategia será situarnos a favor de las víctimas”.
Ello implica poner a los afectados en primer lugar, escucharlos, comprenderlos, así como promover que en las diócesis se lleven a cabo los procesos de denuncia civil, ofreciendo toda la cooperación eclesial para colaborar con la autoridad ministerial.
La segunda medida es la “formación de sacerdotes”. Ello a fin de lograr una vivencia plena de su vocación, y de evitar tener clérigos que sean o representen un riesgo para los menores y para las personas vulnerables.
Finalmente, el Papa Francisco ha dado la indicación de reforzar y verificar las directrices de las Conferencias Episcopales elevándolas a un rango normativo, no solo indicativo.
En el caso mexicano le corresponderá a la CEM apoyar, supervisar y verificar en cada una de las diócesis, el cumplimiento, de los procedimientos canónicos establecidos, y del Protocolo de aplicación civil, conforme a la legislación sustantiva y adjetiva penal de los diferentes Estados de la República.
Al encuentro privado acudieron el presidente del CEM, Rogelio Cabrera, su vicepresidente, Carlos Garfias, el Secretario General, Alfonso Miranda, y el Tesorero General, Ramón Castro.





