Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. Ante la gravedad del estado de salud del sacerdote José Miguel Machorro, esta mañana el religioso fue trasladado a la Ciudad de México para ser internado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, informó en entrevista radiofónica Hugo Valdemar, director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México.
Desde el fin de semana la Arquidiócesis de México había informado sobre el delicado estado de salud del presbítero que fue apuñalado en la Catedral Metropolitana el pasado 15 de mayo.
Familiares del sacerdote explicaron a Desde la fe que ayer el religioso tuvo que ser entubado nuevamente porque su salud empeoró.
Explicó que después de los estudios que se le practicaron el fin de semana en el Hospital General de Tehuacán, Puebla, los médicos determinaron que el daño vertebral le está causando varios trastornos, entre ellos, que su cuerpo deje de producir algunas sustancias que son necesarias para el organismo. También se refirió a la infección en el estómago que provoca que su intestino esté distendido y prácticamente paralizado, así como baja presión e inflamación generalizada del cuerpo.
El sábado pasado el hermano del sacerdote detalló a Desde la fe que la lesión que el sacerdote sufrió en la yugular al ser atacado con un arma punzocortante, ocasionó que la parte derecha de su cuerpo esté inmóvil y que haya tenido mielitis trasversa, lo cual también puede estar provocando que el intestino no se mueva y que cualquier infección lo ponga en grave riesgo”.
Reconoció que la familia está muy preocupada por la gravedad del caso y consideró que la mejor opción sería trasladarlo a la Ciudad de México, pero el padre Machorro está tan débil que temen que no logre llegar. “Nosotros haremos cuanto sea posible por salvarle la vida”, dijo.
En la misa del domingo en la Catedral de México, que preside el cardenal Norberto Rivera Carrera, se pidió por la salud del presbítero.





