Afp
Los tres arquitectos catalanes han trabajado juntos desde la fundación en 1988 de su estudio en la pequeña ciudad de Olot, en Girona, y son conocidos por su arquitectura local tanto desde el punto de vista de diseño como físico.
Su trabajo “demuestra un compromiso inflexible con el lugar y su narrativa, con la creación de espacios que discursan con sus respectivos contextos”, dijo el jurado en un comunicado.
“Armonizando materialidad con transparencia, Aranda, Pigem y Vilalta buscan conexiones entre el exterior y el interior, lo cual resulta en una arquitectura emocional y empírica”, añadió.
Es la primera vez en la historia del Pritzker que tres arquitectos son reconocidos en un mismo año.
Recibir el Pritzker “es una gran alegría y una gran responsabilidad. Estamos entusiasmados de que este año tres profesionales que trabajamos muy estrechamente en todo lo que hacemos, seamos reconocidos”, celebró Pigem en el comunicado.
Aranda, Pigem y Vilalta, de 55, 54 y 56 años respectivamente, recibirán próximamente el galardón, que consiste en un total de 100.000 dólares y una medalla de bronce, en una ceremonia en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
Esta es la segunda vez que el galardón es otorgado a españoles. La primera vez fue en 1996, cuando el premiado fue Rafael Moneo.
El ganador del año pasado fue el chileno Alejandro Aravena, de 49 años, promotor de viviendas sociales a la medida de las necesidades de sus usuarios. El premio Pritzker fue fundado en 1979 por el fallecido Jay A. Pritzker y su esposa, Cindy, con el objetivo de homenajear cada año a un arquitecto en vida cuya obra demuestre “talento, visión y compromiso, y que a través del arte de la arquitectura haya contribuido de manera significativa a la humanidad y al ambiente construido”.
La mayoría de las obras de RCR Arquitectes están en Cataluña, en el noreste de España, aunque también han emprendido varios proyectos en Francia y Bélgica en los últimos años.
Olot, con apenas unos 35.000 habitantes y situada en la zona volcánica de la Garrotxa, ha influido notoriamente en la obra de los arquitectos.
“Han demostrado que la unidad del material puede prestar una fuerza increíble y simplicidad a un edificio”, dijo Glenn Murcutt, presidente del jurado. “La colaboración de estos tres arquitectos produce una arquitectura intransigente de un nivel poético, que representa una obra atemporal”, añadió.





