J. Jaime Hernández
Ciudad de México. En una amenaza que ha puesto en entredicho la normalidad y tranquilidad de las elecciones presidenciales el próximo 8 de noviembre, el candidato republicano, Donald Trump, amenazó hoy con desconocer el resultado del proceso en caso de no alzarse con la victoria:
“Los dejaré en suspenso”, aseguró Trump cuando se le preguntó si, acaso, seguirá cuestionando la legalidad del proceso e insistiendo en la idea de que las elecciones están amañadas.
“Lo diré en su momento…”, insistió en tono amenazante, mientras se quejó de una prensa “deshonesta y corrupta” y del hecho de que Hillary Clinton haya podido siquiera contender en estas elecciones:
“Hillary no debería haber competido en estas elecciones por sus acciones criminales”, acusó Trump en alusión a los correos electrónicos en donde ha quedado en tela de juicio no solo el buen manejo de información clasificada, sino donde también se ha podido entrever una maraña de intereses ocultos entre el Departamento de Estado y la Fundación Clinton.
En su turno de respuesta, la demócrata, Hillary Clinton, arremetió contra Trump al que llamó “el candidato más peligroso en la historia de EU”.
“Cada vez que los vientos no soplan en favor de Donald actúa de esta forma. Cuestionando el sistema político o judicial. Como ocurrió en las fases de primarias en Wisconsin. O como también ocurrió con el juez que dictaminó en su contra en el caso de la Universidad Trump.
“Esta es la forma en que Trump funciona. Y es muy preocupante porque nunca ha ocurrido así en nuestra historia de 240 años como democracia”, aseguró Clinton.
“Durante toda nuestra historia hemos aceptado el resultado de unas elecciones presidenciales, nos gustaran, o no nos gustaran. El presidente Obama tenía razón cuando dijo que no estabas preparado para el cargo. Que te la pasabas chillando antes incluso que el proceso (electoral) hubiera terminado”, remató la candidata demócrata.
La amenaza de Trump, estalló en las redes sociales donde un nutrido grupo de analistas consideraron que, con esta respuesta, el candidato republicano “se ha descalificado a sí mismo” como parte de un sistema democrático.
Entre síntomas de agonía y victoria anticipada, Trump y Clinton se enfrentaron en un debate que marcará un dramático final de trayecto para cualquiera de los dos.
Como era de esperarse, el primer gran asalto se produjo en el espinoso terreno de la inmigración indocumentada, en el que Hillary Clinton insistió en la necesidad de sacar a “millones de indocumentados de las sombras” y de apostar por una reforma migratoria justa y comprensiva “que incluya una vía a la ciudadanía”.
“No voy a separar a familias. A padres de sus hijos. No voy a rodear escuelas o negocios para detener y deportar a personas que no son criminales”, aseguró Clinton al criticar duramente a Donald Trump por su propuesta de crear un muro fronterizo que, además, “no será pagado por México como dijo el presidente” Enrique Peña Nieto.
A su vez, Trump arremetió contra Clinton por proponer una “amnistía” a favor de millones, entre ellos, aseguró, “criminales, traficantes de drogas” que hacen mucho daño a nuestra sociedad.
“Yo he conocido a madres que han perdido a sus hijos por culpa de criminales que han cruzado la frontera. Por eso necesitamos una frontera segura. No una frontera abierta a traficantes o a amenazas como los terroristas”, insistió.
“Recientemente estuve en New Hampshire donde hay un grave problema por el consumo de la heroína. Por eso necesitamos fronteras seguras para evitar que los traficantes nos sigan envenenando”, insistió.
En un debate dominado por las acusaciones que ha lanzado Donald Trump contra los Tratados de Libre Comercio -como el Nafta-, y la necesidad de reforzar la seguridad fronteriza. Pero también, por la contrapropuesta de una reforma migratoria justa y comprensiva y un repudio absoluto a una fuerza de deportación masiva, ambos contendientes se enzarzaron además en un áspero intercambio de acusaciones por la intervención oficiosa de Rusia en el actual proceso electoral.
“Donald es un pelele de Putin. Me gustaría que condenara, sin ningún tipo de ambigüedad, la intromisión de Rusia en el actual proceso electoral. Un total de agencias de inteligencia han confirmado que Rusia esta detrás de las filtraciones de Wikileaks. Y todo el mundo sabe que Donald es el favorito de Putin en estas elecciones”, disparó Clinton en el inicio de un agrio intercambio de ataques.
“Putin ha sido más listo que Obama y que Clinton. Lo ha sido en oriente Medio. Y lo ha sido en el terreno nuclear. Además, Putin no respeta a Obama, ni a Clinton. Y si gano, no estará mal que nos llevemos bien con Rusia”, respondió Trump quien fue invitado por el moderador, Chris Wallace, a condenar o a manifestarse en contra de la interferencia de Rusia en el proceso electoral.
“Lo condeno”, se limitó a contestar Trump.
El primer debate, arrancó con el tema del futuro de la Suprema Corte, que decidirá el relevo de al menos 3 magistrados durante los próximos 4 u 8 años. En este sentido, la defensa de la Segunda Enmienda (que garantiza el derecho a comprar y portar armas); y el aborto, ocuparon gran parte de la discusión.
Mientras Trump defendió la necesidad de no modificar ni una letra de la Segunda Enmienda y defendió el derecho a la vida de los no natos, Clinton se pronunció a introducir reformas “razonables” para atajar la epidemia de violencia con armas de fuego.
Más vehemente se mostró Clinton en la defensa del derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo:
“El gobierno no tiene nada que decir en el derecho de las mujeres a decidir sobre su propia vida. Hemos librado una lucha muy larga (las mujeres) para meter reversa en algunas decisiones que ahora protegen mejor a las mujeres”, dijo Clinton en alusión a una serie de reformas que ahora protegen mejor a las mujeres de los embarazos indeseados o de situaciones de vida o muerte en el que el aborto es la única salida.





