La Redacción
El conductor estadunidense de corte conservador, Tucker Carlson, afirmó este miércoles haber sido detenido en Israel junto a parte de su equipo tras entrevistar al embajador de Estados Unidos en ese país, Mike Huckabee. Según su versión, el episodio ocurrió en el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv y derivó en un interrogatorio.
Carlson relató al Daily Mail que hombres que se identificaron como miembros de seguridad aeroportuaria les quitaron los pasaportes y lo llevaron a una sala aparte.Allí, Carlson dijo que le exigieron saber de qué había hablado con Huckabee.
No obstante, desde la embajada de Estados Unidos en Israel negaron que se haya tratado de una detención. Un vocero aseguró que el periodista recibió las mismas preguntas de control migratorio que cualquier visitante al ingresar o salir del país, incluidos diplomáticos.
Inclusive el embajador Huckabee, publicó en X: “A Todos los que entran o salen de Israel (y de cualquier otro país, por cierto) se les revisa el pasaporte y se les hacen preguntas de seguridad de forma rutinaria. Incluso a mi que entro y salgo con pasaporte diplomático y visado diplomático”.
La cancillería de Israel aseveró en X que según la Autoridad Aeroportuaria de Israel, contrariamente a lo informado por Carlson y su séquito no fueron detenidos, retrasados ni interrogados. Carlson y su grupo recibieron amablemente algunas preguntas rutinarias, de acuerdo con los procedimientos habituales que se aplican a muchos viajeros. La conversación tuvo lugar en una sala separada dentro de la sala VIP únicamente para proteger su privacidad y evitar una discusión de este tipo en público. No se produjo ningún incidente inusual, y la Autoridad Aeroportuaria de Israel rechaza rotundamente cualquier otra afirmación.
Las autoridades israelíes también rechazaron que hubieran evaluado impedir la entrada de Carlson al país. Según la representación diplomática, el único contacto oficial previo fue para coordinar el aterrizaje de su avión privado y facilitar la visita.
Sin embargo, fuentes citadas por el Daily Mail indicaron que inicialmente el gobierno israelí no quería autorizar el ingreso de Carlson y que hubo gestiones con el Departamento de Estado de Estados Unidos. Finalmente se habría permitido la entrada para evitar un “incidente diplomático”.
Carlson viajó a Tel Aviv para reunirse con Huckabee. La reunión se produjo después de que Carlson sostuvo en repetidas ocasiones que los cristianos eran objeto de malos tratos generalizados en Israel. En diciembre, la Oficina Central de Estadística de Israel informó de que más de 180 mil cristianos vivían en el país.





