Estambul. El ministro turco de Transportes, Binali Yildirim, fiel aliado del presidente Recep Tayyip Erdogan, fue designado este jueves para suceder a Ahmet Davutoglu como líder del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) y futuro primer ministro, una elección que refuerza el poder del jefe de Estado.
La decisión fue anunciada por el vocero del AKP, Omer Celik, tras la reunión del comité directivo del partido.
Yildirim, de 60 años, ministro de Transportes casi sin interrupción desde 2002, nunca se alejó de las líneas directivas de Erdogan y tendrá por principal misión, según los analistas, llevar a cabo el proyecto de transformar el sistema parlamentario en sistema presidencial, impulsado por Erdogan.
En su discurso de aceptación en Ankara, Yildirim anunció que se comprometía a “trabajar en armonía total” con el presidente Erdogan, con el que colabora desde que éste fuera elegido alcalde de Estambul en 1994.
El candidato, único designado por el AKP, será elegido formalmente como jefe del partido en un congreso extraordinario el domingo, menos de tres semanas después del anunció de la retirada del primer ministro Ahmet Davutoglu, por divergencias con Erdogan.
Tras ese congreso, Davutoglu entregará formalmente su dimisión el lunes al mandatario, que confiará a Yildirim la formación de un nuevo gobierno. Tradicionalmente el presidente del partido en el poder es también jefe del gobierno.
Erdogan y Davutoglu se reunirán el jueves para determinar las fechas de la sucesión. Ambos políticos mantenían posiciones opuestas respecto a la reanudación de las negociaciones con la rebelión kurda, que Davutoglu defendía, y sobre la detención provisional de periodistas que estaban siendo juzgados.
El hecho de elegir a un hombre leal a Erdogan afianza su posición para dominar el ejecutivo.
Esta nueva perspectiva preocupa a la Unión Europea que consideraba a Davutoglu, artífice por parte turca del acuerdo sobre los inmigrantes del 18 de marzo, un interlocutor fiable.





