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España: “Podemos” votará entre proyectos encontrados

Pablo Iglesias, líder del partido de izquierda Podemos, e Íñigo Errejón, durante una reunión celebrada en el centro cultural El Pozo en Vallecas, un barrio de Madrid, el 11 de mayo de 2016. Foto Afp

Afp

Madrid. En medio de llamamientos a la unidad, Podemos abrió este sábado en Madrid un esperado congreso que decidirá la pugna entre su líder, Pablo Iglesias, y su número dos, Íñigo Errejón, que defienden proyectos distintos para este partido español de izquierda radical.

Miles de militantes acudieron al palacio de congresos de Vistalegre, la víspera de que se anuncie el resultado de una votación interna que fijará los equilibrios de poder dentro de la formación.

Iglesias tomó la palabra en tres ocasiones, empezando por un discurso de bienvenida en el que advirtió que “el ensimismamiento y la división trabajan para el enemigo”.

Más tarde presentó formalmente su candidatura para renovar como secretario general, pero no dio ningún detalle de contenido, sino que elogió sucesivamente a quienes concurren con él al órgano de dirección de Podemos.

Matizó no obstante que cuenta con todos, ya que “el proyecto para la secretaría general es hablar también de Íñigo Errejón y de Miguel Urbán”, líder este último de una tercera corriente, la anticapitalista. Ninguno de ellos dos se presenta a secretario general.

Errejón, de 33 años, defendió su concepto de transversalidad para captar electores de una izquierda más moderada, afirmando que Podemos debe inspirar “coraje” y “confianza” a “todo nuestro pueblo, venga de donde venga, haya votado lo que haya votado”.

“La transversalidad no es parecerse a los viejos partidos políticos, sino parecerse a la gente que trabaja”, observó poco antes Pablo Iglesias (38 años), que en su programa aboga por priorizar la acción en la calle, de manera que sus miembros estén “en todos y cada uno de los conflictos sociales”.

En los últimos meses, los entornos de Iglesias y Errejón han mantenido una fuerte rivalidad, que ha dejado mella en la militancia.

“Errejón se ha dedicado más a hacer un partido dentro del partido”, y eso deja una “cicatriz”, criticó Rafael Burguillo, que apoya a Iglesias y vino desde Barcelona con su hijo de ocho años y su mujer, Eva Campos, consejera de Podemos en el ayuntamiento de la capital catalana.

“Es un partido muy joven”, y “es muy difícil organizar”, valoró en declaraciones a Afp María García Martínez, una auxiliar de enfermería de 60 años.

Entre gritos continuos de “¡unidad, unidad!”, Miguel Urbán señaló en un vigoroso discurso que “aquí en Vistalegre no hay enemigos”, sino que los “enemigos están fuera de Vistalegre y son poderosos”.

“Todos y todas somos remeros y remeras”, apostilló a su lado Teresa Rodríguez, representante de la misma corriente y líder de Podemos en Andalucía.

En Vistalegre se juega el liderazgo de la tercera fuerza política española, que nació en 2014 al calor de la crisis económica y gobierna en coalición varias de las principales ciudades del país, como Madrid, Barcelona, Zaragoza, La Coruña o Cádiz.

Pero también se dirime el rumbo que tome en el futuro inmediato, en un país donde gobiernan en minoría los conservadores del Partido Popular (PP), obligados sistemáticamente a dialogar con la oposición de izquierda en el Parlamento.

Los sondeos colocan a Podemos como segunda fuerza política. Sin embargo, en las dos elecciones legislativas organizadas en España en los últimos 14 meses fue incapaz de superar a los socialistas del PSOE, también inmersos en una crisis de liderazgo.

Iglesias se juega su futuro

Desde el pasado 4 de febrero y hasta este sábado por la noche, los más de 456 mil militantes inscritos están invitados a votar por Internet o presencialmente los programas de las cuatro corrientes que compiten, así como los asientos del órgano de dirección (el llamado Consejo Ciudadano) y la secretaría general.

Para este cargo, Iglesias sólo tiene un contrincante poco conocido, Juan Ignacio Moreno Yagüe, diputado de Podemos en el parlamento regional de Andalucía.

Iglesias ha advertido no obstante que renunciará si pierde su proyecto de programa, lo que abriría una segunda crisis en Podemos para remplazarlo.

En los meses previos al congreso, la figura política de Iglesias se ha visto envuelta en una polémica, ya que según los partidarios de Errejón y los anticapitalistas, éste estaría concentrando demasiado poder dentro de la organización, por lo que urge descentralizar la misma.