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Policía dispersa a indígenas que desafiaron toque de queda en Quito

Manifestaciones en Quito. Foto Ap

Ap, Dpa, Afp, Reuters y Sputnik 

Quito. La fuerza pública ecuatoriana dispersó esta noche a miles de indígenas que en abierto desafío a un toque de queda parcial decretado por el presidente, Lenín Moreno, estaban concentrados en un parque cercano a la Asamblea Nacional, que este martes fue tomada por manifestantes durante unos minutos en la sexta jornada de movilizaciones contra el paquetazo que provocó aumentos en los combustibles de hasta 123 por ciento.

La policía utilizó gas lacrimógeno para desalojar a los inconformes que estaban apostados en horas de la noche cerca del Parlamento; muchos se refugiaron en las instalaciones de la Casa de la Cultura, donde al cierre de esta edición permanecían cientos de ellos.

Atrincherado desde la noche del lunes en el puerto de Guayaquil, donde trasladó la sede del gobierno, Moreno firmó un toque de queda parcial de las 20:00 a las 5:00 horas y que se aplica en los alrededores de instalaciones gubernamentales clave y en edificios de funciones del Estado, en un medida rechazada de inmediato por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

“Denunciamos la dimensión de esta medida al más puro estilo de una dictadura militar”, tuiteó la Conaie y ratificó la “permanencia de la movilización contra las medidas económicas, el rechazo al extractivismo y la defensa de nuestros territorios.

En la tarde y al grito de “¡Sí se pudo!” y “¡Fuera Moreno!”, indígenas rompieron el cerco policial que protegía la Asamblea Nacional. A ellos se sumaron otros cientos personas que no participan en el movimiento indígena, y todos fueron expulsados del recinto por policías y militares con gas lacrimógeno.

La Conaie, que en 2000 impulsó el derrocamiento de Jamil Mahuad por su cuestionada política económica, tomó distancia de un intento la noche del lunes por ocupar el Parlamento y ataques a la Contraloría al asegurar que en su movimiento detectó infiltrados a los que está expulsando.

Agregó que “se deslinda de la plataforma golpista del correísmo”, y expuso: “Nuestra lucha es por la salida del #FMI del Ecuador. NO permitiremos a los que nos criminalizaron por 10 años aprovecharse de nuestra lucha y la del pueblo ecuatoriano. ¡Miserables!”, escribió en Twitter.

Miles de indígenas, convocados por la Conaie, continuaron con su arribo a la capital para sumarse a un paro nacional, al que se también adherirán el Frente Unitario de Trabajadores y otras organizaciones sociales contra las medidas de austeridad impuestas por el gobierno.

Las movilizaciones se multiplican en a lo largo del país, principalmente con bloqueos en carreteras y vialidades, y se reportaron saqueos en Durán y Guayaquil.

El detonante de las protestas fue el acuerdo que el presidente Lenín Moreno firmó con el Fondo Monterio Internacional para acceder a un préstamo por cuatro mil 209 millones de dólares, a cambio del despido de miles de trabajadores y la eliminación de subsidios a los combustibles, vigentes desde hace 40 años.

Desde la eliminación de subsidios el jueves pasado el galón de 3.79 litros de diésel pasó de 1.03 a 2.30 dólares y el de gasolina común de 1.85 a 2.40 dólares.

Varios pozos petroleros dejaron de producir cerca de un tercio de la producción nacional de crudo, 560 mil barriles diarios porque los manifestantes atacaron las instalaciones, dijo el Ministerio de Energía.

El gobierno reportó que el saldo de las protestas es de 676 detenidos y 19 heridos.

Moreno -quien la noche del lunes flanqueado por la cúpula militar atribuyó las protestas a su antecesor Rafael Correa y al mandatario venezolano, Nicolás Maduro- insistió este martes en que que mantendrá sus medidas.

Desde su exilio en Bélgica, y en un video publicado en redes sociales, Correa (2007-2017) pidió elecciones anticipadas y negó las acusaciones del gobierno que lo involucran en un intento golpista.

En Caracas, Maduro respondió, en tono de mofa, que las acusaciones de golpismo están “fuera de la realidad” porque al parecer “yo muevo mi bigote y tumbo gobiernos”, al tiempo que casi a carcajadas movía su bigote a ambos lados. Añadió que si Moreno quiere ver la realidad “eche para atrás ese paquete económico y dialogue con el pueblo de Ecuador, dialogue con los campesinos, con los obreros, con los indígenas”.

La Organización de Estados Americanos, los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Guatemala, El Salvador, Paraguay y Perú así como la Unión Europea manifestaron por separado su respaldo a Moreno, pero también mostraron su preocupación por la aplicación de derechos humanos durante las marchas.

JSL
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