Presentan a diputados propuesta para designación de consejeros del INE
11 febrero, 2020
Yeidckol y el sabido PRI-Mor
12 febrero, 2020

Triunfa Bernie Sanders en Nuevo Hampshire

Bernie Sanders durante su discurso ante sus seguidores en la ciudad de Manchester, New Hampshire. Foto Ap

David Brooks, corresponsal 

Nueva York. En el segundo concurso interno para capturar la candidatura presidencial del Partido Demócrata, se proyectó el triunfo del socialista democrático y se hundió más el abanderado de la cúpula del partido, al intensificarse la disputa entre las filas progresistas y las centristas al inicio de este ciclo de elecciones primarias.

El senador Bernie Sanders, por ahora, cementó su posición y creo ímpetu como el líder entre los aspirantes demócratas, con el apoyo vital de los jóvenes quienes son clave para el futuro del candidato más viejo en torno a su mensaje de una “revolución política”.

Pero su margen de triunfo en Nuevo Hampshire fue mucho más reducido de lo esperado frente al ex alcalde Pete Buttigieg, un centrista, quien también disputó el triunfo en Iowa, provocando preocupación entre las filas de Sanders que esperaban una victoria más definitiva esta noche.

Por su lado, Joe Biden ni esperó los resultados en el estado y viajó a Carolina del Sur, obviamente ya suponiendo que no gozaría los resultados. El ex vicepresidente, quien está dependiendo de la memoria política de Barack Obama para su campaña, se hundió aún más de lo previsto para acabar en un lejano quinto lugar.

Las senadoras Amy Klobuchar (centrista) y Elizabeth Warren (progresista pero marcando distancia con la etiqueta “socialista”) acabaron en ese orden después de Sanders y Buttigieg. Biden y Warren han sorprendido por su inesperada debilidad en estos dos primeros concursos (Iowa la semana pasada).

Nuevo Hampshire es un estado microscópico y poco representativo de Estados Unidos en términos demográficos, y soóo otorga 24 delegados (se requieren mil 991 para ganar la nominación) pero suele tener un impacto político exagerado cada cuatro años por ser el segundo concurso para determinar la nominación del candidato de los dos partidos en las convenciones nacionales (en el caso de los republicanos, ya se sabe que Donald Trump, quien ganó ahí hoy, será el nominado). Ningún demócrata ha ganado la nominación presidencial de su partido sin acabar en primer o segundo lugar en Nuevo Hampshire.

Nuevo Hampshire, después de Iowa -donde el conteo final aún está en disputa- suelen ser las primeras pruebas para la “viabilidad” de los candidatos, y para reducir el número de aspirantes. Hoy dos más se retiraron, Andrew Yang y el senador Michael Bennett, dejando a nueve en la disputa.

La batalla electoral ahora procede a Nevada el próximo 22 de febrero, el primero donde hay un amplio sector de votantes latinos, y a Carolina del Sur el 29, seguido por el llamado Súper Martes el 3 de marzo, cuando 13 estados realizan sus elecciones primarias y se determina aproximadamente un tercio de los delegados para la convención nacional.

Biden era presentado por el “establishment” como el candidato más “elegible”. Pero ahora que está sufriendo derrotas severas el tablero está en duda. Biden ahora está apostando casi todo en Carolina del Sur y algunos estados claves del Súper Martes para rescatar su campaña.

Pero será a partir de estos próximos concursos cuando también figurará por primera vez el exalcalde de Nueva York y multimillonario Michael Bloomberg, quien a cambio de decenas de millones en gastos publicitarios ya ha duplicado su nivel de apoyo en las encuestas -en parte por un probable traslado de simpatizantes de Biden a su causa. Bloomberg hizo su cálculo para ingresar a última hora a esta competencia justo por evaluar que Biden no estaba cumpliendo con las expectativas. Más aún, Bloomberg ha dicho que está dispuesto a invertir más de mil millones de dólares de su fortuna -es su único donante- para su campaña y para derrotar a Trump.

Al mismo tiempo, la campaña de Sanders, la cual no deja de asombrar, y más bien asustar, a la cúpula política y económica del país, sorprendió esta semana con la noticia de que el senador democrático socialista, ya está por primera en primer lugar en algunas encuestas nacionales.

Ante ello, algunos ya juegan con escenarios donde si las tendencias continúan, el candidato del 99 por ciento cuyo mensaje gira sobre la necesidad de una “revolución política” para rescatar esta democracia del control de los más ricos, podría disputar la corona del partido contra uno de los representantes del 1 por ciento que, algunos acusan, está literalmente intentando “comprar” la nominación.

De hecho, uno de los lemas centrales de la campaña de Sanders es “¿De cuál lado estás?”, en parte para resaltar estas diferencias, y su agenda progresista sigue generando uno de los movimientos electorales de base más dinámicos en tiempos recientes.

Vale recordar que Iowa y Nuevo Hampshire representan menos del 2 por ciento de los delegados en juego, faltan el 98 por ciento. Con la competencia procediendo hacia el oeste y otros estados con mucha más diversidad (afroestadunidenses y latinos), mñas el voto joven, y bases más liberales, algunos pronostican mayor fuerza para Sanders frente a su competencia.

Otro escándalo

Mientras tanto, en Washington hoy el equipo de cuatro fiscales federales que encabezaron el caso contra Roger Stone, amigo y consejero de Trump, renunciaron al caso en aparente protesta contra la intervención política de Trump y el procurador general William Barr para reducir la pena que recomendaban, algo que legisladores demócratas prometieron investigar. El Departamento de Justicia supuestamente actúa sin intervención política en casos criminales.

JSL
JSL