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Un comité de las Naciones Unidas votó el viernes y designó un importante sitio arqueológico en Cisjordania y un conjunto de castillos en el sur de Líbano como sitios del Patrimonio Mundial, pese a las objeciones de Israel, que instó al comité a rechazar las candidaturas.
La decisión, adoptada en una reunión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) en Corea del Sur, se produjo días después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel instara al comité a rechazar los esfuerzos por designar a la pequeña localidad cisjordana de Sebastia y a los castillos libaneses, al calificar las nominaciones como un intento de “convertir en arma el patrimonio cultural”.
En su reunión en Busan, los miembros del comité de la Unesco decidieron incluir a Sebastia y a cinco castillos en la zona del monte Amel, en Líbano, en la Lista del Patrimonio Mundial como en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, tras revisar las nominaciones por la vía de emergencia, citando los actuales conflictos en Oriente Medio.
Sebastia, una localidad en la cima de una colina situada a unos 10 kilómetros (6 millas) al noroeste de Nablus, en la Cisjordania ocupada por Israel, es identificada por especialistas como la antigua Samaria, capital del bíblico Reino de Israel. Los restos arqueológicos de la zona abarcan el periodo de la Edad del Hierro, así como el romano, bizantino e islámico. La tradición cristiana e islámica sostiene que Juan el Bautista fue enterrado allí, según un sitio web de la Unesco.
En la candidatura de Sebastia, presentada por primera vez por la delegación palestina ante la Unesco en 2012, se argumenta que el estatus de Patrimonio Mundial era necesario para ayudar a preservar el sitio, al señalar que permanece en gran medida sin desarrollar bajo control israelí y requiere conservación adicional pese a ser una atracción turística.
La designación llega mientras Israel, que no reconoce un Estado palestino, avanza para expropiar grandes extensiones de tierra alrededor del sitio, aun cuando enfrenta presión para enfrentar la violencia de colonos israelíes en el territorio palestino.
Los cinco castillos de la región del monte Amel son reconocidos por su patrimonio arquitectónico estratificado, que combina influencias cruzadas, ayubíes, mamelucas y locales, y refleja la evolución de la arquitectura fortificada a lo largo de casi nueve siglos, según una descripción de la Unesco.
Adel Naim Daoud Atieh, integrante de la delegación palestina ante la Unesco, manifestó que la designación como Patrimonio Mundial recompensa la perseverancia de los residentes de Sebastia, “quienes han protegido este extraordinario sitio durante generaciones, pese a la ocupación, las restricciones y los repetidos intentos de separarlos de su propio patrimonio”.
Israel se retiró de la Unesco en 2019, tras acusar a la organización de estar sesgada en su contra y de minimizar sus vínculos históricos con Tierra Santa. Un miembro de la delegación israelí, que asiste a las reuniones de Busan como observador, afirmó que era una “vergüenza que la politización haya arruinado a la Unesco y haya llevado a burlarse de la historia”.
En una declaración emitida el martes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel acusó a la delegación palestina de librar una “campaña hostil y unilateral” en la Unesco al presentar falsamente a Sebastia como un área que enfrenta una emergencia, y calificó el esfuerzo como un intento político de “borrar la profunda y bien documentada historia judía y cristiana del sitio”.
El ministerio también objetó los esfuerzos para incluir el Castillo de Beaufort, en el sur de Líbano, como sitio del Patrimonio Mundial. El castillo formaba parte de la nominación que abarcaba cinco castillos en la zona del monte Amel.
El ministerio sostuvo que Hezbollah, un grupo político-paramilitar respaldado por Irán, ha convertido el Castillo de Beaufort en un bastión militar al construir túneles bajo el sitio y lanzar cohetes desde el área, y acusó a la Unesco de ignorar esos hechos.
La Unesco y la embajada de Líbano en Corea del Sur declinaron comentar las afirmaciones israelíes sobre Hezbollah. En la reunión del viernes, un delegado libanés dijo que los castillos se han utilizado “solo con fines culturales y turísticos” desde la retirada de Israel del sur de Líbano en 2000, y acusó a medios israelíes de difundir imágenes de instalaciones turísticas como si fueran túneles militares.
El comité de la Unesco incluyó el miércoles a Tiro, otro sitio libanés y antigua ciudad fenicia en el sur del país, en la lista de sitios del patrimonio mundial en peligro.





