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Mykhailo Fedorov, el destituido ministro de Defensa de Ucrania, criticó públicamente este jueves al comandante en jefe del ejército, lo que obligó al presidente Volodymyr Zelensky a llamar a la unidad ante las señales de fractura en el mando militar.
Además varias manifestaciones estallaron en varias ciudades contra la destitución del popular ministro como parte de una remodelación gubernamental impulsada por Zelensky.
Fédorov, de 35 años, fue nombrado hace seis meses para modernizar un ejército exhausto por más de cuatro años de guerra contra Rusia.
Se le considera un reformista que ha incluido nuevas tecnologías, como los drones, para paliar las carencias de soldados, dinero y municiones.
Él mismo confirmó el jueves que sus desavenencias con el comandante en jefe de las fuerzas armadas, Oleksandr Sirski, habían motivado su salida.
Sirski tiene 60 años y lleva en el cargo desde 2024. Se le acusa de tener una visión más conservadora de las fuerzas armadas y menos consideración por la vida de los soldados.
“Dividir el país”
En camiseta negra frente a una pantalla que mostraba imágenes de drones, Fedorov declaró a periodistas que Sirski ha “bloqueado” sus iniciativas.
“En lugar de averiguar cómo derrotar a Rusia de manera asimétrica, que es la tarea del comandante en jefe, encontró la forma de dividir al país”, dijo Fédorov a los periodistas. Reconoció, sin embargo, que contribuyó a “salvar” a Ucrania durante “muchas operaciones” al comienzo de la invasión rusa en 2022.
Íhor Klimenko, el ministro del Interior saliente, suena como el posible remplazante de Fédorov, pero no tiene garantizada la mayoría de los votos de los diputados.
Ante estas tensiones, Zelensky llamó el jueves a preservar “la unidad” dentro del mando militar y lamentó que Fedorov y Sirski no la hayan “encontrado”.
La salida de Fedorov provoca inquietud sobre el futuro de las tropas ucranias, que han logrado en los últimos meses frenar el avance ruso y desencadenado una crisis de combustible en su vecino gracias al bombardeo de instalaciones petroleras y militares.
En un inusual comentario de la cúpula militar, el comandante de las fuerzas conjuntas ucranias, Mijaílo Drapati, elogió a Fedorov y pidió que continúe la transformación que ha iniciado “hasta que las reglas justas y claras se conviertan en la norma”.
Sirski agradeció al ministro saliente “su trabajo” y pidió “centrarse en la guerra”.
Manifestaciones
En Kiev, más de mil personas se congregaron en una plaza céntrica con banderas ucranianas y europeas para gritar “vergüenza” y que vuelva Fédorov, constataron periodistas de la AFP.
Según los medios de comunicación ucranianos, hubo protestas similares en otras grandes ciudades como Odesa (sur), Járkov (noreste), Dnipró (centro-este) y Leópolis (oeste).
El presidente ucranio confió en enero al joven ministro la tarea de insuflar una nueva energía en la máquina de guerra de Kiev.
Pero Fedorov “se enemistó con varios generales y con diversos proveedores de drones”, afirmó a la AFP el analista político Anatoli Oktissiuk, quien considera que ha emprendido “numerosas reformas útiles que amenazaban ciertos intereses”.
Según él, el presidente se ha “debilitado políticamente” con esta decisión.
“Creo que su destitución es una afrenta al pueblo ucranio”, afirma en Kiev Vlada Roman, una empresaria de 30 años que espera que la movilización permita “mantener a Fedorov” en su puesto.
Miedo en el frente
Un militar ucranio en el frente declaró a la AFP bajo anonimato que no entiende la destitución ni ve nada que la justifique.
Como muchos le agradece que haya permitido limitar considerablemente el uso de los terminales Starlink por parte del ejército ruso, que se han convertido en un medio de comunicación clave.
El soldado teme que la nueva transición tenga consecuencias negativas en el terreno y se pregunta “si el dron necesario llegará a tiempo, si el material requerido será comprado, si la reforma que busca reemplazar a los humanos por máquinas continuará”.
La destitución de Fédorov ha provocado otras salidas: las de Serguii Sternenko, un consejero del ministerio de Defensa, y del subcomandante de la fuerza aérea ucraniana, Pavlo Yelizarov.
No es el primer escándalo en Ucrania. Ha habido otros sobre los alistamientos y la forma de dirigir la guerra.





