Emir Olivares Alonso
Ciudad de México. El ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente, aseveró que ante los ataques contra el país y los mexicanos del aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, corresponde a las universidades mexicanas responder “con las armas de la razón y la inteligencia”.
Al dictar una conferencia en el auditorio de la Torre II de Humanidades de la UNAM sobre el papel de las universidades en la relación bilateral México-Estados Unidos, De la Fuente aseveró que los dichos del candidato ya han tenido consecuencias en aquel país.
“El haber sembrado ese odio hacia los mexicanos en Estados Unidos está teniendo consecuencias graves”. Y es que en una reciente visita que realizó a aquella nación, varios colegas en San Antonio, Texas, le dijeron que al norte de ese estado estadunidense se han presentado ya casos de bullying contra niños de origen mexicano y hasta amenazas de que si no se portan bien, les van a levantar un muro o los enviarán a México.
Por ello, los universitarios desde Academicos, intelectuales, artistas y estudiantes deben concientizar al resto de la población “que el problema es real, no da una fantasía ni algo lejano”.
El ex rector y también doctor honoris causa por la UNAM, enfatizó que los mexicanos tanto aquí como en aquel país no son ni violadores ni delincuentes, como ha afirmado Trump.
Hay que impulsar desde las universidades “una ofensiva intelectual que pueda tener impacto en aquel país. Tenemos valores y principios, quizás no todo el dinero que tienen ellos, pero sí las mismas neuronas”.
Para De la Fuente los universitarios de todo el país tienen un gran talento para transformar la visión de los mexicanos que está creando el aspirante presidencial republicano, al grado que -dijo- pueden hacerlo mejor que los diplomáticos.
Aseveró que miles de connacionales en México y el extranjero se han sentido agraviados por los dichos del también empresario, por lo que antes de visitar el país (a invitación del titular del Ejecutivo federal mexicano, Enrique Peña Nieto) debió haber pedido disculpas “y entonces sí, nos sentamos a dialogar”.







