Por Dpa
Montevideo. La ausencia del escritor y periodista Eduardo Galeano en la vida cotidiana de los uruguayos no se nota tanto a un año de su muerte, ocurrida el 13 de abril de 2015, en Montevideo, como consecuencia de un cáncer de pulmón.
Ni siquiera se programaron actividades especiales para recordar este primer aniversario, tal vez porque “su obra tiene resistencias, sobre todo por la masividad de su éxito, pero también porque jugó siempre en el límite entre literatura y periodismo, hasta desvanecerlo”, opina Pablo Silva, escritor y crítico literario.
Silva recuerda hoy que Galeano siempre reivindicó sus libros como creaciones literarias, no como documentos o trabajos periodísticos, mucho menos como la verdad de la realidad. “Pero ha sido y es leído de ese modo, como si sus libros pudieran y debieran ser contrastados con la realidad, algo que sí hay que hacer con el periodismo, no con la literatura”, agrega Silva.
Los uruguayos se acostumbraron a leer a Galeano como si sus textos fueran análisis exactos de la verdad y no como creaciones literarias, de allí que haya tantos seguidores como detractores.
El periodista Daniel Gatti, que trabajó en el semanario Brecha, continuador de Marcha donde trabajó Galeano, sostiene hoy que en Uruguay “existe una generación antigaleano, situada entre los 45 y los 55 años, que le reprocha la gravedad de sus temas y el dramatismo de sus libros”.
Actualmente en Uruguay se distinguen varias posiciones claras sobre el célebre literato, autor de Las venas abiertas de América Latina y unas 50 obras y trabajos periodísticos en su país y otras partes del mundo.
Los seguidores incondicionales sostienen que seguirá vivo y “tendrán que pasar muchas generaciones para olvidarlo”, como dijo el músico Walter Vega.
“Dedicó su vida a leer y pensar el mundo y por eso vive en aquellos que piensan, preguntan y cuestionan”, opinó el también músico uruguayo Rodrigo Acosta.
Otros temen que sea olvidado con el tiempo, mientras que existen también quienes creen que ya pasó a la historia y que nadie seguirá releyendo sus obras.
Docente y escritor, Alexander Cardoso opina que “a quienes no les servía (Galeano) prefieren que esté olvidado aunque les taladre en la nuca. Los seguidores lo van a recordar siempre y a la mayoría del pueblo le importa muy poco”, completó.
Algunos críticos afirman que cuando un escritor importante muere se abre un paréntesis, pues su obra ya no tiene la presencia física que la empuja y la difunde.
Al cabo de unos años ese creador puede o no regresar. “En el caso de Eduardo Galeano parece muy pronto para decir si se fue y si regresará, pero seguramente en este primer aniversario será más recordado fuera que dentro” de su propio país, en opinión de Silva.
Galeano había nacido el 3 de septiembre de 1940 y murió el 13 de abril del año pasado a los 74 años. Su cuerpo fue cremado luego de las honras fúnebres que se le tributaron en la sede del Congreso uruguayo.





