Emir Olivares y Arturo Sánchez

Ciudad de México. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, usó el caso de varios niños que ingresaron a un hospital en Huauchinango, Puebla, intoxicados tras comer tamales —y de los que una pequeña dio positivo a envenenamiento por fentanilo— para insistir en el reforzamiento en el combate a las redes criminales que trafican esa droga.

“El fentanilo no distingue si eres de los Estados Unidos o de México. Como dolorosamente lo demuestra este caso, tampoco distingue entre un adulto y un niño indefenso. Esto refuerza la urgencia de desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades con fentanilo”, escribió el representante en nuestro país del gobierno de Donald Trump en su cuenta oficial de X.

El diplomático acompañó su mensaje con el comunicado del gobierno de Puebla en el que ayer dio información sobre el caso.

Ayer, el IMSS-Bienestar y la Secretaría de Salud (Ssa) del estado de Puebla informaron que el 14 de febrero, siete niños de entre 2 y 11 años de edad, ingresaron al Hospital General de Huauchinango con síntomas graves de intoxicación, esto después de comer tamales en un puesto ambulante, seis de ellos ya fueron dados de alta.

La niña que permanece hospitalizada presentaba vómito, desorientación y signos de deshidratación. Y luego de que le practicaron estudios toxicológicos, se confirmó que dio positivo a envenenamiento con fentanilo, por lo que está bajo estricta vigilancia médica.

“Nos alienta saber que se encuentran en recuperación. Nuestras oraciones están con las personas afectadas y sus familias”, finalizó el embajador estadunidense.

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