Habitantes de Fracción Rivera tomaron este día el pozo de agua potable del lugar como medida de presión para que la Junta Estatal de Caminos coloque topes en un tramo del Periférico Norte.
La manifestación es ahora más numerosa, luego de que por la madrugada, los colonos fueron retirados del lugar por policías municipales, con autorización del Ministerio Público y supervisión de personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
“Se entiende el motivo de la protesta de los vecinos, sin embargo es un tema exclusivamente del ámbito estatal y con ello, se afecta a decenas de colonias y a gente que no tiene responsabilidad de esta situación”, dijo Alfredo Zúñiga Herverth, director general de Interapas.
Señaló que desde el momento en que fue tomado el pozo, el delegado del organismo en Soledad intentó mediar con los vecinos y se convocó a directivos de la JEC, para que atendieran a las personas que exigen los reductores de velocidad.
Al no tener una respuesta satisfactoria se interpuso una denuncia ante las autoridades correspondientes, tras lo cual el Ministerio Público autorizó el uso de la fuerza, para recuperar las instalaciones del pozo, las cuales quedaron bajo resguardo de policías de Soledad a partir de las 2:30 horas de este sábado.
Sin embargo, pasadas las 3 de la mañana, los vecinos retomaron el pozo y para evitar un conflicto mayor, se optó por retirar a los policías y reiniciar el diálogo.





