César Arellano García
Griselda Triana, viuda de Javier Valdez, corresponsal de La Jornada en Sinaloa, ultimado el 15 de mayo de 2017 en Culiacán, exigió a las autoridades estadunidenses que informen sobre los avances de la extradición a México de Dámaso López Serrano, El Mini Lic, quien de acuerdo a las investigaciones, ordenó asesinar al periodista y escritor.
Durante la Octava Edición del Premio Breach / Valdez de Periodismo y Derechos Humanos, señaló que a nueve años del crimen la justicia para Valdez continúa pendiente, además que los autores intelectuales paguen por sus crímenes.
“Dámaso López Serrano, El Mini Lic, identificado por las propias autoridades mexicanas como el autor intelectual del asesinato de Javier, sigue gozando de los privilegios del sistema de justicia de Estados Unidos. De la solicitud de extradición, ninguna autoridad de este país ha emitido recientemente o hace ya varios años, ningún pronunciamiento formal”.
Apuntó que la familia y colegas de Javier Valdez no conocen el estatus de este proceso “y por eso exigimos que se nos informe y se nos comunique qué avances y qué respuestas hay sobre el mismo”.
En la ceremonia, Jacobo Breach, hermano de Miroslava, corresponsal de esta casa editorial asesinada el 23 de marzo de 2017 en su natal Chihuahua, participó vía streaming. Refirió que no solo se recuerda a dos periodistas extraordinarios, sino también la deuda enorme que este país tiene con quienes ejercen el periodismo en condiciones de riego, amenazas y abandono.
“Miroslava y Javier entendieron algo fundamental, que el periodismo no es únicamente un oficio, es una responsabilidad ética frente a la sociedad, es poner la luz donde otros tienen oscuridad, es nombrar aquello que el poder, el crimen y la corrupción quisieran mantener siempre oculto”.
Agregó que Miroslava no buscaba ser heroína, “era una mujer profundamente humana, hermana, madre, amiga y compañera, pero tenía una convicción inquebrantable, contar lo que estaba sucediendo en Chihuahua y México aunque incomodara y hubiera presiones y existiera miedo”.
Recordó que en México informar puede costar la vida. “No podemos normalizarlo, no podemos acostumbrarnos, no podemos permitir que cada asesinato de un periodista se convierta en una cifra más, en una nota breve en un expediente archivado o en una indignación pasajera. La memoria también es una forma de justicia”.
Ganadores del Premio Breach / Valdez de Periodismo y Derechos Humanos
Las organizaciones convocantes del Premio Breach / Valdez de Periodismo y Derechos Humanos entregaron los galardones a los ganadores de los primeros lugares y las menciones especiales de la octava edición del concurso.
En la Categoría de Derechos Humanos, en el Ámbito Local, el premio se concedió al trabajo periodístico “Santa María Chi: la lucha maya contra la contaminación, la criminalización y el olvido” escrito por Abraham Bote Tun y Javier Escalante, con fotografías de Nadia Tecuapetla.
Este trabajo reafirma el valor del periodismo hecho desde las regiones y muestra su capacidad para narrar historias locales con alcance universal. A través de una investigación rigurosa y una narrativa profundamente humana, el reportaje retrata la resistencia de una comunidad maya de Yucatán frente a la contaminación, la impunidad y el abandono institucional, al tiempo que reivindica un logro histórico construido desde la organización comunitaria.
Santa María Chi: la lucha maya contra la contaminación, la criminalización y el olvido” no solo denuncia violaciones a derechos humanos: también muestra la fuerza colectiva de quienes defienden su territorio y su forma de vida.
El jurado otorgó dos menciones especiales a Sobrevivió a la tortura en prisión, se hizo abogado y hoy pelea por su justicia, escrito por Jesús Peña Sánchez. y Salud Guanajuato encubre acoso y simula atención a víctimas, escrito por Shayra Albañil Reyes y Arcelia Becerra.
En la Categoría Derechos Humanos Ámbito Nacional el galardón fue para el la publicación Violencia sexual en los cuarteles: radiografía de la impunidad escrito por Zorayda Gallegos Valle y editado por Ignacio Rodríguez Reyna.
También hubo tres menciones especiales para Así llegó la plaga de la criminalización los defensores de la montaña, de Thelma Gómez Durán, con fotografías de Ginnette Riquelme, Desde empeñar sus bienes hasta perder la casa: Los costos económicos de las desapariciones, escrito por Aranzazú Ayala Martínez y Laura Jiménez, editado por Silvia Isabel Gámez, con fotografías de Daniela Portillo, así como Concilio Maya: las pandillas pacificadoras de Yucatán, escrito por Mateo Peraza, con fotografías de Robin Canul, publicado por Revista Gatopardo.
Mientas que en la Categoría Derechos de la Niñez y Adolescencia el premio fue para Valeria Ariñez y Daniel Melchor, por Ayudantes al Niño: abuso sexual y maltrato en casas hogar.
En esta categoría, el jurado también otorgó una mención especial a Niñas y niños de México cargan con las cicatrices del desplazamiento climático, escrito por Alondra Reséndiz.





