Ciudad de México.- Cientos de personas acudieron a la escuela Enrique Rebsamen, en la colonia Nueva Oriental Coapa, para colaborar de una u otra forma en el rescate de los niños que aún continuarían bajo los escombros.
Cargando agua, comida o lámparas, los voluntarios van y vienen, deseosos de poder colaborar de alguna manera para ayudar a los menores: hacer una cadena humana, cargar una cubeta con escombros o un pedazo de silla, repartir comida y agua. Lo que sea. Pero hacer algo.
Pasada la una de la mañana, las actividades parecen empezar a hacerse más lentas debido a la falta de herramientas para remover las toneladas de concreto y metal.
Los paramédicos le piden a los medios que se mande un mensaje importante: urge traer Cuerdas, cascos, baterías, extintores, polines, esmeriles de diferentes tamaños, gatos hidráulicos de botella, lámparas, tablas para hacer camillas y cubetas.
Al mismo tiempo, dicen que ya no se traiga tanta agua y comida, porque ya hay demasiada.





