Jaime Nava

¿Se acuerdan de la diputada plagiaria Martha Orta? ¡Volvió, y en forma de meme! Aunque la atención que los usuarios de redes sociales le han dado a la diplagiaria se ha centrado en la irónica burla a través de imágenes que con su ¿nueva? iniciativa pretende criminalizar, la realidad es que el comportamiento de la diputada y la poca calidad de las iniciativas que hasta ahora ha presentado revelan la urgente necesidad de una sociedad menos chusca y más participativa que fuera de espacios cibernéticos se articule para frenar estas aberraciones legislativas.

La iniciativa propuesta por la priísta (por su origen los conoceréis), entre otras cosas, pretende adicionar el artículo 187 bis al Código Penal del Estado para quedar de la siguiente manera: “Comete el delito de difusión ilícita de imágenes y sonidos quien trasmita, publique, difunda o ceda a terceros imágenes, sonidos o grabaciones con contenido lesivo, que denigre o humille a una persona con o sin su consentimiento, las cuales pueden o no contener texto. Este delito se sancionará con una pena de dos a cuatro años de prisión y multa de trescientos a cuatrocientos salarios mínimos.”

La redacción propuesta por Orta es casi idéntica a la que ya existe en el artículo 187 del Código Penal pero que se refiere concretamente a imágenes de contenido sexual. El problema no está en el hecho de que la diputada (o sus asesores) carezca de elementos para proponer una redacción propia; sino en que, de ser aprobada, la poca reflexión jurídica y legislativa de quien afirma representar los intereses de los potosinos, terminaría por entregarle a la ciudadanía un poder ilimitado para encarcelar a quien se quisiera.

El texto de la iniciativa dice que comete el delito quien publique una imagen, sonido o grabaciones que denigre o humille a una persona CON o SIN su consentimiento; es decir, si por alguna razón yo quisiera que a Martha Orta se le sancionara penalmente por el simple hecho de ser una mala legisladora, tendría que pedirle que publicara en alguna de sus cuentas una imagen mía comiéndome un moco para, posteriormente, presentar mi denuncia penal luego de una sabrosa burla cibernética provocada por el consentimiento que le otorgué a Orta para que difundiera esa imagen. ¿Lo entenderá la diputada o se necesitarán memes?

Si tienen dudas sobre el poco cuidado y la evidencia de plagio en el texto de la supuesta legisladora basta con revisar la gaceta parlamentaria donde se incluye su iniciativa para darse cuenta que la inclusión de la fracción II del artículo 187, propuesta por ella, está incompleta. A la letra dice: “II. La víctima fuese menor de edad o una persona con discapacidad la pena.” ¿La pena? ¿Cuál pena? Dicen que pena es plagiar y que te cachen… ¡Ups! ¿Cómo era?

En la exposición de motivos de la penosa iniciativa dice la diputada: “…existen diversas formas de agredir o violentar la integridad de una persona…” y tiene razón, al menos, dentro de esas “diversas formas” podríamos empezar a considerar su trabajo como legisladora que no sólo agrede y violenta a los potosinos al obtener ingresos muy superiores a los que pactan en lo oscuro para la mayoría los gobiernos de su partido y, también, al desempeñar con tan poco decoro el privilegiado cargo que ostenta.

Que nadie haya votado por Martha Orta no significa que ya no se le pueda botar, a ella y al mismo tiempo a los maiceados broncos, esos diputados que aunque dicen ser muy libres, independientes o limpios erraron al autodenominarse broncos, pues, finalmente, no dejan de ser unos simples diputados de tienda departamental o, dicho de otro modo, “totalmente palacio”. ¿Y los potosinos? Ah sí, bailando al son que les tocan, total, “es gratis”.

Han pasado 129 días sin que se sepa el paradero de la pequeña Zoé Zuleica Torres Gómez.

¡Que la UASLP baje los costos de posgrados y licenciaturas! #EducaciónParaTodos

¡Ni un día más en el silencio, ni un día más sin Carmen Aristegui!

@JaimeNavaN

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