Por Erick Muñiz, corresponsal
Monterrey, NL. Familiares de reos del penal del Topo Chico que se encuentran afuera de las instalaciones abrieron una de las puertas de la entrada principal. Entre empujones y lanzando piedras, cerca de unas 30 personas comenzaron a gritar y a empujarse para abrir la reja.
Elementos de la Fuerza Civil entraron a controlar la situación poniendo una de sus unidades en la entrada para bloquear el acceso a las personas.
El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, confirmó la muerte de 52 reos y 12 más heridos, cinco de ellos de gravedad durante una riña entre dos grupos lidereados por Jorge Iván Hernández Cantú, alias El Credo, y Juan Pedro Saldívar Farías, alias el Z27, quienes incendiaron la bodega de víveres.
El mandatario aseguró que la riña empezó a las 11:30 horas y a la 1:30 de la madrugada estaba controlada. Aseguró que no hubo ni mujeres ni menores afectados y que todos los muertos y heridos son de las áreas C2 y C3.
Informó que se toma pase de lista a los 3 mil 800 internos, hombres y mujeres, y servicios periciales realizan la labor de identificación de las víctimas. Dijo que en dos o tres horas más dará otra rueda de prensa para dar la identidad de los fallecidos.
Precisó que la Marina, el Ejército y Fuerza Civil se encuentran en el perímetro del penal, y personal de derechos humanos estará de manera permanente en el reclusorio, así como de la Secretaría de Salud y del DIF. Pidió paciencia a los familiares en cuanto a la identidad de los fallecidos, y que les permitan sacar los cuerpos para proceder su identificación, porque están bloqueando los accesos.
Rodríguez habló ante periodistas sin aceptar preguntas.
Una de las versiones sostiene que se trató de un intento de fuga y que un grupo de reos se apoderó de un pabellón y causó un incendio para distraer la atención de las autoridades penitenciarias.
Antonio Argüello, titular de Comunicación Social de la Secretaría de Seguridad Pública, dijo a La Jornada que el motín se registró pasada la medianoche y se controló cerca de la 1:30 de la mañana por elementos de Fuerza Civil y militares.
“El problema inició cerca de la medianoche y aunque se manejó que hubo una fuga esto no sucedió, las autoridades montaron un cerco y no hubo fuga y a la 1:30 de la mañana todo quedó controlado.
Familiares se apostaron desde las 6:00 horas en el cruce de las avenidas Aztlán y Rodrigo Gómez para bloquear el tránsito vehicular y exigir a las autoridades información sobre la situación y la lista de muertos y heridos.
“Aquí vamos a quedarnos bloqueando la avenida hasta que nos den una respuesta, queremos saber cómo están nuestros familiares porque nos están diciendo que hay 52 muertos y ninguna autoridad nos da respuesta.
“A las 5:20 salió una ambulancia del penal pero no nos dejaron ver nada, también una del Semefo (Servicio Médico Forense)”, dijo Ernestina Grimaldo, vecina de la colonia Topo Chico quien tiene un hijo internado en el reclusorio.
Otro grupo de al menos 50 personas se encuentra en la entrada del penal en espera de que les den información y conforme avanza la mañana siguen llegando familiares.
El penal, ubicado al poniente de Monterrey, se encuentra rodeado de comercios y casas habitación, y de acuerdo con vecinos se escucharon detonaciones y además de una columna de humo las llamas fueron visibles desde el exterior del inmueble, ubicado en una zona popular.





