Jorge Torres
“Este año se me hizo muy corto, se me fueron los días volando, luchando, pero he sacado fuerzas de donde sea, ha sido muy triste para mi, ha sido una lucha en la que a veces siento que no he hecho nada porque Zoé no está conmigo. Los días y las noches son tristes por no ver a Zoé conmigo, es una angustia y dolor muy grande que no puedo explicarlo”, dijo Carolina Gómez Rocha, madre de Zoé Zuleica Torres Gómez, quien este 27 de diciembre cumple un año desaparecida y sin ninguna pista que pueda llevar a su paradero.
La pequeña Zoé, en ese entonces con cinco años de edad, desapareció el 27 de diciembre de 2015 mientras se encontraban en una fiesta de quince años, en el salón Nayaxi de la colonia Rivas Guillén, en Soledad de Graciano Sánchez, fiesta a la cual únicamente asistieron familiares de la menor, sólo había un número reducido de personas ajenas a la familia, las cuales fueron investigadas y descartadas de la pesquisa, siendo el principal sospecho el propio padre de la menor, lo cual incluso la propia Procuraduría General de Justicia del Estado no descarta que pueda estar la menor con él. Mientras tanto Zoé sigue desaparecida
Zoé, una niña alegre y sociable
En su casa, Carolina Gómez Rocha nos relata cómo es Zoé. La califica como una niña muy alegre, muy activa, una niña muy sociable que siempre se despertaba a las siete de la mañana para desayunar y enseguida ir al kínder donde estaba, pues ella nunca quería faltar, le encantaba la escuela. Su carisma hizo que Zoé tenga muchos amigos, “era muy sociable, una niña hermosa que se da mucho a querer”, por eso no es de extrañar que el día que sus compañeritos y maestras del kínder se enteraron de sus desaparición hubiera tristeza, “sus compañeritos se pusieron muy tristes, uno de ellos lloraba mucho por ella, él quería a su amiguita, soñaba con ella, él quería ayudarle a su amiguita, recibí apoyo muchísimo de las maestras, de las madres, de los niños, apoyo de todo tipo”, dijo.
“Mi vida ya no es la misma”
“Mi vida de matrimonio ha sido puro sufrimiento, pero el dolor más fuerte fue que se hayan llevado a mi hija, los problemas siempre los he superado, lo de mi hija no, no lo voy a superar hasta que tenga a Zoé conmigo”, señala Carolina, quien dijo que a pesar del dolor que siente sabe que tiene que ser fuerte, seguir avanzando en la búsqueda de la pequeña Zoé. Su vida ha cambiado drásticamente, y aunque sabe que tiene que continuar en ningún momento olvida a Zoé, “siempre está en mi corazón y mente, tengo que seguir adelante con la ayuda de Dios y la gente buena hasta encontrar a Zoé”, y aunque dice sentir que le está fallando a su otro hijo, pues le prometió que Zoé regresaría a su lado, y ya es un año de que no ha habido nada, seguirá luchando hasta encontrarla.
“Cuando recuerdo a Zoé, que es todas las noches, hago oración y lo único que le pido a Dios es que mi hija esté bien, que me la cuide donde quiera que esté y que la dejo en sus manos; no quiero pensar que mi hija está mal, ella está bien, a las personas que la tienen pues sólo pido que me la cuiden, es un angelito indefenso que necesita crecer con su familia y estamos aquí esperándola, luchando para ello aunque me digan que ya no lo haga”, dice entre lágrimas la mamá de Zoé, quien asegura que así como luchó para sacar adelante en estos cinco años a su hija así seguirá luchado hasta encontrarla, porque es su tesoro más querido.
No hay pistas ni avances, sólo incapacidad
En este año, Carolina ha recibido todo tipo de llamadas, mensajes, intentos de extorsión y supuestas pistas que le ofrecen para llevarla al paradero de Zoé, ninguna ha sido cierta, aunque también muchas de estas no se han investigado por parte de las autoridades, las cuales dejaron pasar hasta cuatro meses sin que ella supiera si había una carpeta de investigación ni se le informara con claridad sobre las investigaciones de búsqueda por parte del personal de Alerta Ámber y de la propia Procuraduría.
Fue hasta abril, cuando abogados del Centro de Derechos Humanos Samuel Ruiz tomaron el caso y se pudo conocer el número del expediente, desde entonces han sido reuniones tras reuniones en donde ni siquiera a un año de distancia el titular de la PGJE, Federico Garza Herrera, ha hablado personalmente con Carolina. “Ahorita siento que las autoridades están más preocupadas, espero sigan trabajando hasta encontrarla, hay que seguir trabajando, que me cumplan lo que me prometieron, que busquen a mi hija”, dijo.
Además el equipo jurídico del Centro de Derechos Humanos considera que no se ha trabajado de manera favorable, pues no se activó adecuadamente la Alerta Amber, hay muchas actuaciones que no han servido de nada, y aunque se ha trabajado en conjunto ha habido mucho “tortuguismo” en el caso, por ello se han “topado con pared”, con la insensibilidad del Ministerio Público y demás autoridades. Recientemente aparecieron unos video perturbadores en redes sociales acerca de Zoé, que se están investigando pero que han dejado una preocupación a Carolina sobre su hija, aunque por el momento no se tiene confirmada su veracidad ni fuente.
Se tiene que ir directora de Alerta Amber
Los abogados señalan que la propia titular de Alerta Amber, Magdalena Vega Escobedo, trató de manera déspota y arrogante a la mamá de Zoé. Esto al principio de la desaparición, ahora no tanto pero sigue sin hacer su trabajo de forma correcta, por más que presuma su eficiencia de 99 por ciento en solución a los casos de niños y niñas desparecidas, la realidad es que no está apta para el cargo. Por todo esto tanto Carolina como el Centro de Derechos Humanos Samuel Ruiz señalan que Vega Escobedo tiene que presentar su renuncia al cumplirse un año sin Zoé, porque esto muestra su falta de capacidad al frente de Alerta Amber y esta área necesita de gente que actúe y que actúe rápido en este tipo de casos.
A pesar de las trabas y las piedras en el camino Carolina no pierde la esperanza y seguirá en su lucha hasta encontrar a Zoé, pues dijo que sin ella su vida no tiene sentido.
“Hubo un comentario en la página de Zoé sobre que ya no buscara, que me resignara a que mi hija estaba muerta, yo no hago caso a eso, yo sé que Dios me la está cuidando”, concluyó.
Cabe destacar que como un acto de memoria, este martes en punto de las 11 de la mañana en el salón Nayaxi, lugar donde desapareció Zoé, se estará realizando una actividad lúdica para niños y niñas de esa zona periférica, en donde el Centro de Derechos Humanos Samuel Ruiz entregará peluches y otros presentes, habrá pintacaritas, payasos, cuentacuentos, y la presencia de Marcos Blues, cantautor potosino compositor de Los desaparecidos de San Luis.





